NO A LA PAPELERA

marzo 8, 2008

DIFUNDA ESTE PEDIDO POR FAVOR !

Abuela busca a CLARA ANAHÍ MARIANI – 08/03/2008

BUSCAMOS PARA QUE APAREZCA !


Causa Etchecolatz – 5 de julio de 2006

“Chicha” Mariani: “En lugar del rosario, que alivie su conciencia diciendo dónde está Clara Anahí”.

En una extensa declaración María Isabel Chorobik de Mariani habló de los homicidios en la casa de calle 30 entre 55 y 56, de la sustracción de su nieta Clara Anahí y de los pasos dados en su investigación a lo largo de treinta años.

(La Plata, 5julio2006).- La entrada de la testigo a la sala fue saludada con un largo aplauso del público que colmaba la sala. En el inicio de su testimonio relató que Diana Teruggi era una estudiante de letras de 26 años, casada en 1972 con Daniel Mariani. La pareja había perdido antes un embarazo, de modo que Clara Anahí era un bebé muy deseado.

En la casa de calle 30 los jóvenes habían instalado una fábrica de escabeche con la intención de proporcionar trabajo a personas del barrio. En la parte de atrás de la casa funcionaba una imprenta clandestina.

El 24 de noviembre de 1976, “Chicha” Mariani estaba en su casa de calle 44 y 21 esperando a Diana que le llevaría a la niña para que la cuide, como hacía todos los miércoles.

Advirtió el inusual movimiento de tanques, helicópteros, patrulleros y efectivos y tuvo miedo por su nuera. “Yo no sabía nada de política en aquella época, pero sabía que estaban matando a mis mejores alumnos”. Chorobik era por entonces profesora del Liceo “Víctor Mercante”. Se inquietó pensando que Diana iba a tener inconvenientes para llegar y fue a la casa de una amiga. Iba y venía, tejiendo mientras esperaba. Ese tejido está aun hoy en el punto en que lo dejó.

La testigo relató que ese día recibió un llamado que le avisaba que su padre estaba enfermo, de modo que se fue a City Bell para estar con sus familiares. Al regresar a su casa vio un tumulto de gente frente a su casa, muchos lloraban. Creían que ella estaba muerta dentro de la casa, porque había habido un tiroteo. Al ingresar encontró todo destrozado y medio metro de todas las cosas rotas, vidrios, cubiertos, ropa, aceite, café, lo que fuera que hubieran encontrado en la casa estaba roto y tirado, salvo lo que habían robado.

Únicamente dejaron a salvo y a la vista una cinta con el “Réquiem” de Verdi y la póliza de seguro de vida de la testigo.

La ex presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo relató los acontecimientos de esos días: la búsqueda de los cuerpos de sus familiares, la entrevista con el Comisario Sertorio en la seccional Quinta, la invasión de su casa por una patota al mando de Luis Abelardo Patti y el ofrecimiento del policía Daniel Del Arco de “venderle a su nieta”, tal como lo había hecho en el Juicio por la Verdad. (ver http://www.apdhlaplata.org.ar\prensa\199970499.htm).

Agregó también datos conocidos después de aquella declaración, como el aportado por el ex chofer de Etchecolatz, hoy detenido, Hugo Guallama. Según este represor Camps o Etchecolatz habrían dado la orden de muerte: “Dale, negro, tirale que ahí va saliendo”, y Diana fue ametrallada por la espalda, cubriendo el cuerpo de su hija y salvando así su vida. Mencionó también a otros policías que participaron del episodio, como Monzón, Vercellone, Carlos “el oso” García y Fiorillo, éstos dos últimos responsables directos de haber sacado a Clara Anahí de la casa.

Juan Fiorillo fue, como se ha informado con anterioridad, el responsable de la desaparición de Felipe Vallese en 1962 y, durante la última dictadura, jefe del Comando de Operaciones Tácticas. Chorobik lo calificó hoy como el “monje negro” de la represión. En cuanto a García, participó de la comisión investigadora del atentado a la AMIA que suministró información falsa al juez Galeano, fue jefe de custodia en el Banco de la Provincia de Buenos Aires y también custodio del arzobispo Antonio José Plaza.

Mencionó también a un cabo de apellido Bazán, perteneciente al R.I. 7, a quien llevaban “para las cosas feas”. Este suboficial habría ametrallado a Daniel Mendiburu Eliçabe en un rincón del patio, donde todavía pueden apreciarse los impactos de bala.

Su primer contacto con el Poder Judicial fue a través de un Juzgado de Menores, donde conoció a la entonces asesora Lidia Pegenaute, quien le hizo saber que había otras abuelas buscando a sus niños desaparecidos. A partir de allí comenzó a hacer contacto con esas mujeres que sufrían lo mismo que ella y que reclamaban por sus nietos.

La primera reunión de las por entonces llamadas “Abuelas Argentinas con nietos desaparecidos” se realizó debajo de un árbol, frente a la puerta del Círculo Militar.

A partir de allí una de las tareas que se dieron fue visitar a los jueces. Al menos una vez por mes, en grupos de tres personas, recorrían los juzgados y se entrevistaban con cada uno de los jueces: “la justicia no significó mucho aporte. Aunque ahora sí tengo esperanzas en el juez Corazza y en lo que pueda surgir de este juicio”.

Relató también los viajes de las Abuelas, que recorrieron los centros científicos del mundo buscando una forma de identificar a los niños en ausencia de sus padres, hasta que la encontraron en los Estados Unidos. Así nació el Banco Nacional de Datos Genéticos que funciona en el Hospital Durand y también se conformó el Equipo Argentino de Antropología Forense.
“Yo no le debo nada a la iglesia”

El primer sacerdote que la testigo contactó en su búsqueda fue el Pbro. Angel Colabella, organista de la catedral. Él le manifestó que no podía hacer nada, que muchos amigos suyos iban a verlo para preguntarle lo mismo. Pero se ofreció para preguntar a los aviadores de los Hércules si alguna vez los habían trasladado.

También visitó, como tantos familiares, a monseñor Emilio Graselli, quien le prometió noticias si volvía en quince días. En la segunda entrevista lo notó muy cambiado. El eclesiástico le manifestó que “la nena está muy alto y ya no se puede hacer nada, es demasiado tarde”.

La actitud del entonces arzobispo de La Plata, monseñor Plaza, fue enviarla al subsuelo de la catedral para hablar con un policía de apellido Sozi, que terminó interrogándola a ella.

Dieciocho veces fueron las Abuelas de Plaza de Mayo al Vaticano, con carpetas sobre los chicos desaparecidos. A la testigo le consta que el papa Juan Pablo II tuvo en sus manos los legajos, pero nunca recibieron una respuesta. Rescató en cambio la figura de algunos obispos, como De Nevares y Novak, que les brindaron consuelo y ayuda.

“Lo veo a Etchecolatz con el rosario y quisiera decirle que en lugar del rosario alivie su conciencia diciendo dónde está Clara Anahí, porque él lo sabe. Yo acuso a Etchecolatz de la muerte de mi nuera, de la desaparición de mi nieta, de estos treinta años de estar viviendo en la ignorancia de su destino. Y también del sufrimiento de miles de familias que buscan un rastro de sus hijos”.

Mariani reclamó una respuesta del Estado, que debe velar por esos niños, que son ciudadanos argentinos desaparecidos.

Un policía le dijo que Clara Anahí sobrevivió al ataque.

La segunda testigo de la fecha fue Lilian Stancati, quien recuerda el ataque a la casa de calle 30 por haber sido vecina de la zona. El operativo policial y militar incluyó tanques, ambulancias, patrulleros y varios helicópteros y la declarante escuchó detonaciones desde el mediodía hasta aproximadamente las cinco de la tarde.

La testigo trabajaba en la Delegación City Bell del municipio platense. Allí cumplía funciones de vigilancia policial un efectivo que siempre realizaba comentarios en el sentido de que tenía sueño porque la noche anterior “habían salido de rotetion”, refiriéndose a operativos policiales posiblemente vinculados a secuestros.

Este policía le relató en una oportunidad que durante el ataque a la casa de la calle 30 entre 55 y 56 la niña había sobrevivido porque había sido resguardada por sus padres con mantas y frazadas. Agregó que había sido entregada a un alto jefe policial cuya esposa no podía tener hijos.

La esposa del policía Daniel del Arco se contactó con Abuelas.

Rosaria Isabella Valenzi fue citada por el tribunal para atestiguar sobre la visita que la señora Patricia Domenici a la sede de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, filial La Plata.

Domenici había sido pareja de Daniel Del Arco y tenían un hijo. En abril de 1991 se presentó en Abuelas buscando contactarse con la señora de Mariani. Quería contarle que su esposo estaba vinculado con la desaparición de Clara Anahí. En ese momento dijo tener “mucha bronca” porque Del Arco quería quitarle a su hijo.

Finalmente ese contacto no se produjo. Posiblemente Domenici ignorara que Del Arco se había conectado mucho antes con Mariani, intentando “venderle” a su nieta, maniobra que habría sido desbaratada por el propio Camps.

Toda la crónica del juicio a Etchecolatz en http://www.apdhlaplata.org.ar.

Ud. puede colaborar con el sostenimiento de este juicio. Ingrese a http://www.apdhlaplata.org.ar/donaciones/donaciones.htm y apoye la lucha por la Verdad y la Justicia.

(fuente)

Anuncios

febrero 19, 2008

Detención para Albano Harguindeguy

Otro represor con pedido de detención – 19/02/2008

Un juez ordena detener a un ex ministro de la dictadura argentina

Albano Harguindeguy está imputado en una causa por el secuestro de dos empresarios

Buenos Aires. (EFE).- Un juez argentino ha ordenado la detención del ex ministro del Interior de la última dictadura argentina Albano Harguindeguy en el marco de una causa por el secuestro con fines de extorsión de dos empresarios durante el régimen militar (1976-1983).


La medida fue adoptada por el magistrado Norberto Oyarbide, quien sustituye a su colega María Servini de Cubría en la investigación sobre el secuestro de Federico Gutheim y su hijo, Miguel Gutheim, propietarios de una empresa textil.

Ambos permanecieron secuestrados entre noviembre de 1976 y abril de 1977 y en la causa judicial también están implicados el ex presidente de facto Jorge Rafael Videla y quien fuera su ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz.

Harguindeguy ya había estado detenido por este caso, pero en 1989 fue liberado a raíz de un indulto dictado por el entonces presidente del país, Carlos Menem, que benefició a jerarcas de la dictadura y líderes de grupos guerrilleros.

En 2006, el juez Oyarbide dictó la nulidad de los indultos a Videla, Martínez de Hoz y Harguindeguy, mientras que en julio pasado la Corte Suprema de Justicia los tachó de inconstitucionales.

Harguindeguy también integra la lista de 57 argentinos incluidos entre los 140 responsables de dictaduras militares latinoamericanas cuya captura solicita la Justicia italiana por la llamada Operación Cóndor.

Además, el ex ministro del Interior tiene otras causas judiciales abiertas por delitos de represión en las que fue beneficiado con la excarcelación y la semana pasada se le vio descansando en un exclusivo balneario de la costa del Atlántico.

(fuente)

enero 11, 2008

Méjico repudia a Bush

Filed under: ARGENTINA,BUSH,CRIMINAL,EEUU,GENOCIDA,IMPERIALISMO,IMPERIO,LESA HUMANIDAD — JORGELANZ @ 7:10 pm

Repudio de manifestantes mejicanos a Bush – 11/01/2008

Una de las tanta muestras de repudio a este criminal genocida de Bush.

La imágenes son más que elocuentes.

Méjico repudia a Bush

Filed under: BUSH,CRIMINAL,EEUU,GENOCIDIO,IMPERIALISMO,IMPERIO,LESA HUMANIDAD — JORGELANZ @ 6:40 pm

Repudio de manifestantes mejicanos a Bush – 11/01/2008

Una de las tanta muestras de repudio a este criminal genocida de Bush.

La imágenes son más que elocuentes.


Una rata que ahora solo veremos en los libros de historia

Anaya fue un firme impulsor de la guerra de Malvinas – 11/01/2008

El ex represor integró una de las juntas militares

Buenos Aires – Los restos del ex represor Jorge Anaya, que siendo almirante de la Armada integró la Junta Militar que gobernó el país entre 1976 y 1983, fueron sepultados ayer en Buenos Aires. Anaya murió el miércoles en su casa de la capital porteña, por causas naturales, a la edad de 81 años y mientras cumplía prisión domiciliaria por violaciones a los derechos humanos.

Sepultaron los restos del ex titular de la Armada, Jorge Anaya

Dirigió la Armada desde setiembre de 1981 hasta octubre de 1982 y fue miembro de la tercera Junta Militar que gobernó el país desde el 24 de marzo de 1976, cuando los militares, junto con civiles, derrocaron a la entonces presidenta constitucional Isabel Martínez de Perón dando comienzo a una dictadura que se caracterizó por numerosos crímenes contra opositores políticos.


Además Anaya fue uno de los firmes impulsores de la guerra de Las Malvinas contra Gran Bretaña, en abril de 1982, en un intento por recuperar la soberanía de ese archipiélago austral.


El rotundo fracaso militar, que aún hoy genera críticas y demandas de soldados y sus familiares, aceleró la caída de la dictadura, que se produjo al año siguiente.

En mayo de 1986, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas lo condenó a catorce años de prisión y a la destitución.

En los fundamentos de la condena se aludió a imprevisión militar, no haber previsto la reacción británica y “retirar la flota a aguas poco profundas” dejando el dominio del mar a los británicos. Anaya nació el 27 de septiembre de 1926 en Bahía Blanca.

(fuente)

Una rata que ahora solo veremos en los libros de historia

Filed under: CRIMINAL,DESAPARECIDOS,DICTADURA,LESA HUMANIDAD,MALVINAS,REPRESION — JORGELANZ @ 12:56 pm

Anaya fue un firme impulsor de la guerra de Malvinas – 11/01/2008

El ex represor integró una de las juntas militares

Buenos Aires – Los restos del ex represor Jorge Anaya, que siendo almirante de la Armada integró la Junta Militar que gobernó el país entre 1976 y 1983, fueron sepultados ayer en Buenos Aires. Anaya murió el miércoles en su casa de la capital porteña, por causas naturales, a la edad de 81 años y mientras cumplía prisión domiciliaria por violaciones a los derechos humanos.

Sepultaron los restos del ex titular de la Armada, Jorge Anaya

Dirigió la Armada desde setiembre de 1981 hasta octubre de 1982 y fue miembro de la tercera Junta Militar que gobernó el país desde el 24 de marzo de 1976, cuando los militares, junto con civiles, derrocaron a la entonces presidenta constitucional Isabel Martínez de Perón dando comienzo a una dictadura que se caracterizó por numerosos crímenes contra opositores políticos.


Además Anaya fue uno de los firmes impulsores de la guerra de Las Malvinas contra Gran Bretaña, en abril de 1982, en un intento por recuperar la soberanía de ese archipiélago austral.


El rotundo fracaso militar, que aún hoy genera críticas y demandas de soldados y sus familiares, aceleró la caída de la dictadura, que se produjo al año siguiente.

En mayo de 1986, el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas lo condenó a catorce años de prisión y a la destitución.

En los fundamentos de la condena se aludió a imprevisión militar, no haber previsto la reacción británica y “retirar la flota a aguas poco profundas” dejando el dominio del mar a los británicos. Anaya nació el 27 de septiembre de 1926 en Bahía Blanca.

(fuente)

enero 8, 2008

Lo asesinaron para ocultar la verdad

Asesinato de represor Jorge Febres -08/01/2008

Para la jueza, a Febres lo mataron para que no hablara sobre la represión ilegal

Lo afirmó en la resolución que dispuso el proc Para la jueza, a Febres lo mataron para que no hablara sobre la represión ilegal

Lo afirmó en la resolución que dispuso el procesamiento de dos prefectos. Según la magistrada, el represor sentía un “gran malestar” con la Armada, ya que consideraba que lo “habían dejado solo”. Y afirmó que los acusados buscaban “evitar que traicionara el pacto de silencio” por los crímenes en la ESMA.


El represor Héctor Febres fue asesinado para que no hablara sobre los violaciones a los derechos humanos cometidos por la última dictadura, según sostuvo la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, al responsabilizar por el crimen a los dos prefectos detenidos por el caso.

En su resolución, la magistrada consideró que los efectivos -Angel Volpi y Rubén Iglesias- prestaron una colaboración “activa y deliberadamente orquestada” para el crimen. Y aseguró que buscaban “hacerlo sentir parte de la Prefectura, dándole los privilegios necesarios que evitaran que traicionara el pacto de silencio con los responsables de los delitos cometidos en la ESMA”.

“La ingesta del tóxico que produjo la muerte por envenenamiento de Héctor Antonio Febres no fue querida por el nombrado, es decir que no obedeció a un acto conciente de su parte. Con ello debe descartarse de plano el suicidio”, expresó la jueza en la resolución.

De acuerdo a la jueza, el entorno de Febres sabía que “su gran malestar era con la Armada”, ya que el represor consideraba que “lo habían dejado solo y entregado a la Justicia”. Al respecto, señaló que tanto Volpi como Iglesias se habían encargado de “monitorear” el estado de ánimo del detenido y su predisposición a hablar ante los juicios en su contra.

Precisamente, quedó acreditado que, sin que quedara ningún registro, Febres había sido visitado al menos en una oportunidad por un hombre que tenía aspecto de “policía o militar”. Y que su objetivo fue intimidarlo para que “guardara silencio respecto de aquella información sensible que fuera de su conocimiento”.

Con esos argumentos, la jueza decidió sobre el filo de esta madrugada el procesamiento de los prefectos Volpi e Iglesias como partícipes necesarios en el homicidio triplemente agravado de Febres y autores de abuso de autoridad, tras lo cual les fijo sendos embargos de cinco millones de pesos.

También resolvió dejar en libertad a los hijos de Febres, Ariel y Marcela; y a su viuda, Stella Daris Guevara, aunque quedaron procesados por encubrimiento por agravado y embargados con tres millones de pesos cada uno.

Según la causa, aunque frente a sus familiares intentaba disimular, Febres estaba “inestable emocionalmente y angustiado” por las causas que tenía en su contra. Además, le preocupaba gravemente ser trasladado a la cárcel de Marcos Paz.

Pero más allá de esa circunstancia y el decaimiento que le generó el embargo de una caja de ahorro y el futuro económico de su esposa, la jueza sostuvo que “no estaba instalado en el ánimo de Febres la idea de considerar el suicidio”, no sólo por su personalidad sino por su formación castrense.

Aunque por ahora no pudo establecer quién fue el autor material, el fallo sostiene que “tanto Volpi como Iglesias han realizado un aporte tal, dentro del quehacer criminal que concluyó con la vida de Héctor Febres, sin el cual dicha faena no se hubiera podido consumar”.

A las dificultades planteadas en una investigación por “muerte en custodia”, dijo la jueza, “nos encontramos con las insólitas irregularidades derivadas de una guardia y custodia harto inusual que ha puesto en extrema vulnerabilidad al detenido Febres” .

Lo asesinaron para ocultar la verdad

Asesinato de represor Jorge Febres -08/01/2008

Para la jueza, a Febres lo mataron para que no hablara sobre la represión ilegal

Lo afirmó en la resolución que dispuso el proc Para la jueza, a Febres lo mataron para que no hablara sobre la represión ilegal

Lo afirmó en la resolución que dispuso el procesamiento de dos prefectos. Según la magistrada, el represor sentía un “gran malestar” con la Armada, ya que consideraba que lo “habían dejado solo”. Y afirmó que los acusados buscaban “evitar que traicionara el pacto de silencio” por los crímenes en la ESMA.


El represor Héctor Febres fue asesinado para que no hablara sobre los violaciones a los derechos humanos cometidos por la última dictadura, según sostuvo la jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado, al responsabilizar por el crimen a los dos prefectos detenidos por el caso.

En su resolución, la magistrada consideró que los efectivos -Angel Volpi y Rubén Iglesias- prestaron una colaboración “activa y deliberadamente orquestada” para el crimen. Y aseguró que buscaban “hacerlo sentir parte de la Prefectura, dándole los privilegios necesarios que evitaran que traicionara el pacto de silencio con los responsables de los delitos cometidos en la ESMA”.

“La ingesta del tóxico que produjo la muerte por envenenamiento de Héctor Antonio Febres no fue querida por el nombrado, es decir que no obedeció a un acto conciente de su parte. Con ello debe descartarse de plano el suicidio”, expresó la jueza en la resolución.

De acuerdo a la jueza, el entorno de Febres sabía que “su gran malestar era con la Armada”, ya que el represor consideraba que “lo habían dejado solo y entregado a la Justicia”. Al respecto, señaló que tanto Volpi como Iglesias se habían encargado de “monitorear” el estado de ánimo del detenido y su predisposición a hablar ante los juicios en su contra.

Precisamente, quedó acreditado que, sin que quedara ningún registro, Febres había sido visitado al menos en una oportunidad por un hombre que tenía aspecto de “policía o militar”. Y que su objetivo fue intimidarlo para que “guardara silencio respecto de aquella información sensible que fuera de su conocimiento”.

Con esos argumentos, la jueza decidió sobre el filo de esta madrugada el procesamiento de los prefectos Volpi e Iglesias como partícipes necesarios en el homicidio triplemente agravado de Febres y autores de abuso de autoridad, tras lo cual les fijo sendos embargos de cinco millones de pesos.

También resolvió dejar en libertad a los hijos de Febres, Ariel y Marcela; y a su viuda, Stella Daris Guevara, aunque quedaron procesados por encubrimiento por agravado y embargados con tres millones de pesos cada uno.

Según la causa, aunque frente a sus familiares intentaba disimular, Febres estaba “inestable emocionalmente y angustiado” por las causas que tenía en su contra. Además, le preocupaba gravemente ser trasladado a la cárcel de Marcos Paz.

Pero más allá de esa circunstancia y el decaimiento que le generó el embargo de una caja de ahorro y el futuro económico de su esposa, la jueza sostuvo que “no estaba instalado en el ánimo de Febres la idea de considerar el suicidio”, no sólo por su personalidad sino por su formación castrense.

Aunque por ahora no pudo establecer quién fue el autor material, el fallo sostiene que “tanto Volpi como Iglesias han realizado un aporte tal, dentro del quehacer criminal que concluyó con la vida de Héctor Febres, sin el cual dicha faena no se hubiera podido consumar”.

A las dificultades planteadas en una investigación por “muerte en custodia”, dijo la jueza, “nos encontramos con las insólitas irregularidades derivadas de una guardia y custodia harto inusual que ha puesto en extrema vulnerabilidad al detenido Febres” .


diciembre 26, 2007

Italia cita al criminal Jorge Rafael Videla

Italia requirió la extradición de Videla y de Massera por el Plan Cóndor– 26/12/2007

Una jueza de Roma dictó 140 órdenes de detención contra militares argentinos, uruguayos, brasileños y paraguayos.

Autoridades de Italia pedirán a la Argentina la extradición del ex dictador Jorge Rafael Videla y del ex jefe de la Armada Emilio Massera, entre otros, por su presunta responsabilidad en el “Plan Cóndor”, por el cual la Justicia de Roma apresó al ex agente de Inteligencia uruguayo, Néstor Fernández Tróccoli.

Este, que frecuentaba la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA), el mayor centro clandestino de detención (1976-1983), fue detenido en Salerno (Italia), como parte de las 140 órdenes de captura que un tribunal de Roma libró contra sospechosos del Plan Cóndor, que coordinó la represión ilegal en el Cono Sur.

La medida alcanzó al ex dictador uruguayo Juan María Bordaberry, aunque llegó hasta personas que ya fallecieron, como el ex dictador chileno Augusto Pinochet.

La jueza italiana Luisiana Figliolia abrió una investigación sobre los crímenes que, según determinó la Justicia argentina, involucró a militares locales, uruguayos, brasileños y paraguayos.

Fernández Tróccoli se convirtió en el primer detenido del caso.

Aunque Italia formalice los pedidos de extradición contra presuntos represores argentinos, se descuenta que el reclamo no prosperará porque la Justicia Federal local ya investiga los crímenes enmarcados en el Plan Cóndor.

De hecho, Videla, el ex jefe del Ejército, Cristino Nicolaides, y el ex general Antonio Bussi (ex gobernador militar de Tucumán), están presos por delitos de lesa humanidad.

Jorge Tróccoli o "Van cayendo las ratas"

ABOGADO DE TRÓCCOLI DESMIENTE DETENCIÓN DEL MILITAR – 26/12/2007

Desde Italia, el abogado de Jorge Tróccoli, Adolofo Sacarano afirmó a Montevideo Portal que la extradición a Uruguay es imposible, debido a que su cliente es ciudadano italiano y aseguró que Trócoli se presentó voluntariamente a la policía.

Jorge Tróccoli afronta dos juicios, el primero en Uruguay llevado a cabo por el juez Luis Charles por su participación en los traslados clandestinos de 1977 y 1978.

El otro fue iniciado por una orden de captura de la Justicia Italiano, por la desaparición de ciudadanos italianos durante las dictaduras latinoamericanas, bajo la carátula “Plan Cóndor”.

Por esa causa, la Justicia Italiana pidió la extradición de más de 146 órdenes de detención que involucran también a ciudadanos brasileños, argentinos, peruanos, paraguayos, chilenos y bolivianos.

“El se presentó voluntariamente a la policía italiana, no fue detenido en su casa, sino que fue conmigo a la oficina de la policía de aquí”, afirmó a Montevideo Portal el abogado de Jorge Tróccoli, Adolfo Domingo Scarano.

Al ser consultado sobre el tratado de no extradición entre Uruguay e Italia, Scarano respondió: “El tiene pasaporte italiano y por eso no puede ser extraditado fuera de Italia, él ahora es italiano, no es más uruguayo, no puede salir de Italia”.

El abogado expresó que los hechos de los que se acusa a su cliente no pueden ser probados y destacó que en algunos casos se lo acusa por delitos ocurridos a 700 kilómetros de donde él estaba.

En referencia a la causa que enfrenta en nuestro país, Scarano opinó: “Es un juicio político que inició por venganza de los gobiernos de izquierda de ahora que estuvieron cerca de la guerrilla, hablemos claro, la cosa es así”.

Por otra parte resaltó que su cliente respondió a todas las preguntas que le realizó la Justicia: “Jorge Tróccoli contesta todo y se declara inocente”.

El militar fue detenido este lunes en la ciudad de Salerno y permanece recluido en la prisión de Regina Geli, en Roma. Al mediodía del jueves deberá presentarse ante la Justicia Italiana para ser interrogado por primera vez.

Página siguiente »

Blog de WordPress.com.