NO A LA PAPELERA

diciembre 5, 2007

30 años de la Masacre de San Patricio

A 30 años de la masacre de San Patricio – 4 de Julio de 1976

Otro de los terribles testimonios de las atrocidades que cometió la infame e inmunda dictadura y sus cómplices, tanto civiles como religiosos !

Escucharán en el relato decir que “… la iglesia sufrió persecuciones …”.

Esto es una inmensa y tenebrosa mentira con el único fin de poner en mejor situación a la Iglesia Católica Argentina por su, ahora gracias a las pruebas, manifiesta responsabilidad y participación.

No fue una persecusión A TODA LA IGLESIA ! … solo fue a ALGUNOS Y PREVIAMENTE SELECCIONADOS integrantes de la misma !

Rubén Capitanio, párroco de la diócesis de Neuquén que había declarado en el juicio del cura criminal Christian Von Wernich, ahora purgando condena, relata y pide perdón por su Iglesia.

Monseñor Carmelo Giaquinta dice: “… cómo no me puse a gritar contra los 3 comandantes… cómo les di la mano…”

INFORMACIÓN SOBRE LA “MASACRE DE LOS MONJES PALOTINOS”

Domingo 15 de marzo de 1970. “Ocho jóvenes universitarios eligen el camino de Dios”: es el título del reportaje de Clarín. Los entrevistados: el padre Alfredo Kelly, director espiritual del seminario de la Sociedad Palotina; el padre Alfredo Leaden, maestro de novicios; y los jóvenes que dejaban sus carreras para ingresar al seminario, entre ellos, Roberto Killmeate (Derecho), Jorge Kelly (apenas egresado del secundario) y Daniel Irigoyen (Arquitectura).

Seis años después, la prensa del país debió dar cuenta, horrorizada, de la que pasó a llamarse “la masacre de San Patricio”: entre los muertos estaban los dos sacerdotes. Y Killmeate y Kelly se habían salvado por poco.

Hoy, a los 58 años, Irigoyen es por segunda vez intendente de Gualeguaychú. “El día de la masacre, Killmeate había viajado a Medellín y había ido al cine. Por eso no los mataron”, recuerda Irigoyen, quien para el 4 de julio de 1976 ya había dejado de ser seminarista.

Integrantes del Movimiento de Schöenstatt, cuyo fundador, José Kentenich —hoy canonizado por Juan Pablo II— era sacerdote palotino, les resultó natural optar por ese camino. En el seminario, los visitaba cada tanto y jugaba al fútbol con ellos el padre Carlos Mugica, muerto en 1974 por la triple A.

Hicieron un año de noviciado en San Antonio de Areco y pasaron al seminario palotino de Brasil. A fines de 1971, los tres seminaristas de Gualeguaychú —Enrique Guastavino, Luis D’ Elía e Irigoyen— volvieron a la Argentina para formarse aquí. Pero sólo había noviciado palotino, por lo que terminaron en Paraná, en un barrio, siempre considerándose “seminaristas”. Vendieron sándwiches, estudiaron religión de noche, trabajaron en distintas cosas. “Siempre, con el objetivo de transformar la realidad desde un compromiso con los pobres”, afirma Irigoyen.

La vocación religiosa se trocó entonces por la política. En 1973, como delegado sindical, Irigoyen cuestionó al gobierno por el uso de fondos sindicales. Cayó preso en noviembre de 1974. La Justicia dispuso su libertad pero la Policía ya no obedecía órdenes.

Irigoyen permaneció preso hasta 1978. Estuvo en Paraná y fue torturado: “Querían que firmara una confesión falsa y que incriminara a otros, pero no lo hice, por eso me torturaron”. También pasó por Gualeguaychú y Coronda. De la prisión, rescata algo: “Más allá del dolor físico y psicológico, estaba el grupo humano que formamos adentro. Salí fortalecido en mis convicciones”, sostiene.

El 4 de julio de 1976 Irigoyen estaba preso en Gualeguaychú. Un mes antes, el padre Alfredo Leaden había ido a visitarlo pero la guardia no lo dejó pasar.

En el seminario, Leaden había sido su maestro. “Estaba también el padre Kevin O’Neil, irlandés, maestro de los seminaristas asesinados —dice Irigoyen—. Fue el que más investigó sus muertes”, asegura.

“Leaden era el prototipo de la persona buena, un pan de Dios; sabía escuchar. El padre Kelly era un tipo que le ponía pasión a las cosas. Desde el púlpito en Belgrano denunció lo que había que denunciar en ese momento, y creo que esto tuvo que ver con su muerte”, recuerda.

También investigó los asesinatos el padre palotino Efraín Sueldo, con quien Irigoyen sigue en contacto. “El me casó y luego, en mi primera intendencia, le pedí que nos asesorara espiritualmente”, dice.

En julio de 2005, el Episcopado argentino autorizó el inicio de la causa de beatificación de los cinco mártires del 4 de julio. Fueron convocados a dar testimonio los antiguos seminaristas, entre ellos, Irigoyen. Y los cineastas Pablo Zubizarreta y Juan Pablo Young los reunieron para un documental sobre la masacre. Así, seis de los “ocho jóvenes universitarios” volvieron a encontrarse. “Después de tantos años, pudimos ver que, aun por distintos caminos, todos hemos conservado las mismas convicciones y compromiso”, dice Irigoyen.

noviembre 18, 2007

Otra vez los inmundos grupos de la derecha católica !

Polémica en San Luis por una muestra que “injuria” a la Iglesia – 17/11/2007

La “picante” respuesta de la revista al robo de las obras.

Una muestra de la revista satírica “Barcelona” provocó una fuerte polémica entre la Universidad Nacional de San Luis y la Iglesia local, que reclamó su suspensión por considerar que ofende sentimientos religiosos, pese a lo cual la exposición fue ratificada hasta el 23 de noviembre.

El cruce incluyó críticas públicas del obispo de San Luis, monseñor Jorge Lona, quien hoy definió como “injuriosa” la exposición “Contratapa’s”, y la presentación de una denuncia policial de robo de tres gigantografías exhibidas por parte de los organizadores.

Desde su apertura, el 9 de noviembre, la muestra generó una fuerte controversia en la capital provincial, donde un grupo católico intentó impedir su inauguración e increpó a dos integrantes del staff de la revista.

Los manifestantes, que se identificaron como estudiantes de la UNSL, rezaron ese día en las escalinatas de la casa de altos estudios y efectuaron pintadas en las columnas del ingreso con leyendas como “UNSL=dictadura del relativismo”, “Viva Cristo Rey” y “Ni 30.000 ni inocentes”.

Uno de los jóvenes ingresó en el recinto donde se realizaba el acto de apertura y tras reclamar a los gritos el retiro de tres de las 22 contratapas expuestas, porque a su entender “insultan y se burlan de la religión”, descolgó una de ellas y se la llevó consigo.

Al día siguiente, en momentos en que se produjo otra discusión entre quienes apoyan la muestra y los militantes católicos, otras dos obras desaparecieron.

Dos de las gigantografías robadas satirizan los casos del padre Julio Grassi, quien espera un juicio oral por supuesto abuso deshonesto a menores de edad, y del ex capellán Christian Von Wernich, condenado por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar.

La tercera es un dibujo sobre las mujeres que mueren por abortos clandestinos en Argentina, que el grupo católico atribuye haber incluido en la muestra para “responsabilizar implícitamente” a la Iglesia de esa situación.

Hoy, el obispo Lona se sumó a la polémica a través de un comunicado en el que advirtió que “la libertad de expresión no puede fundamentar la injuria a las convicciones religiosas”.

“Injuriar no es un derecho humano, sino la violación del derecho humano a ser respetado en la propia dignidad. Si la libertad de expresión se extendiera a la injuria, toda la pacífica convivencia social se vería gravemente amenazada”, aseguró el prelado.

Tras explicar que “este principio elemental se aplica también a las convicciones religiosas”, precisó que en el caso de San Luis “sin duda está directamente vinculado a la dignidad del pueblo católico”.

Monseñor Lona sostuvo que “la injuriosa discriminación anticatólica es una ofensa que sufre la Iglesia entera”, y opinó que “en nuestra patria las invocaciones a la no discriminación a menudo son acompañadas de la manera más contradictoria por esta práctica ofensiva”.

“Discriminar así a la Iglesia Católica se ha convertido en una metodología política”, alertó el obispo.

El Consejo Superior de la UNSL dispuso ayer arbitrar los medios para la preservación de la exposición y manifestó su repudio a los “hechos de intolerancia que originaron la sustracción de algunas gigantografías” que estaban expuestas.

En tanto, los directivos de la revista Barcelona exigieron a las autoridades políticas de la provincia la pronta aparición de los vinilos con las contratapas desaparecidas y demandó que se labren “urgentes” actuaciones para dar con los responsables del robo.



NO AL APORTE DEL ESTADO ARGENTINO A LAS IGLESIAS – FUERA LA RELIGIÓN DEL ESTADO

noviembre 13, 2007

17 años de cárcel al ex cura Sasso por abusar de 5 nenas

Y la iglesia dónde está que no dice nada ? – 11/11/2007

FALLO DE UN TRIBUNAL DE SAN ISIDRO – 17 años de cárcel al ex cura Sasso por abusar de 5 nenas

Las víctimas tenían entre 6 y 13 años y concurrían al comedor de la parroquia que dirigía en Pilar.

Mario Napoleón Sasso, ex sacerdote (se casó el último 9 de marzo) fue condenado ayer por un tribunal de San Isidro a 17 años de cárcel, por abusar entre 2002 y 2003, de cinco nenas cuando tenían entre 6 y 13 años y concurrían al comedor de la capilla que dirigía, la de San Manuel de La Lonja, en Pilar, Buenos Aires. Para la condena fue clave el testimonio de las niñas, los informes psicológicos y la declaración de tres amigos del condenado que escucharon de sus labios la confesión de haber perpetrado los aberrantes delitos.

Los jueces Juan Carlos Tarsia, María Elena Márquez y el subrogante Federico Ecke, sólo creyeron probado el delito de abuso sexual sin acceso carnal con dos agravantes: El sometimiento gravemente ultrajante para las víctimas y su condición de ser ministro de un culto religioso. Así, los magistrados no dieron por cierta una ampliación de la acusación del fiscal Washington Palacios para que se lo condenara también por la violación de una de las víctimas.

Durante los alegatos concretados el miércoles de la semana pasada, Palacios había pedido una durísima pena para Sasso: 35 años de cárcel, con la expresa solicitud al tribunal de aplicar la ley 23.077 (de defensa de la democracia) para imponer este castigo. En cambio los abogados de las víctimas, Ernesto Moreau y Rubén Casset, solicitaron 25 años de cárcel, y la defensora oficial Inés Mendoza, la libre absolución o en todo caso el mínimo de la escala penal que le atribuían: 8 años de cárcel.

Había sido Analía López, la encargada del comedor, la que denunció al cura cuando una de las nenas le contó los abusos a los que la sometía en noviembre de 2003. Entonces se descubrieron otros casos y se produjo un allanamiento en la casa parroquial de Sasso, en la que hallaron manchas de dos tipos semen, preservativos usados y sin usar o direcciones de pedófilos en internet.

Al principio Sasso se negó a declarar, pero después negó los hechos y aseguró que las víctimas ya habían sido abusadas y violadas. Y que aquella vez tuvo relaciones íntimas sin penetración pero con mujeres, incluida su actual esposa.

Tras la recolección de pruebas, un juez ordenó la captura del ex párroco que se concretó el 24 de enero de 2004 cuando pretendía huir hacia Paraguay.

Para entonces la figura del religioso despertaba reacciones diversas, e incluso en la comunidad religiosa pareció dársele poca importancia la estadía de dos años de Sasso en el lugar de recuperación para pedófilos Domus Mariae, en Tortuguitas, al que fue derivado por recomendación del difunto obispo de San Juan, monseñor Italo Severino Di Stéfano y en donde nunca obtuvo su alta.

En el intento de preservar la figura del cura, distintas familias de los barrios cerrados circundantes a la parroquia, organizaron una colecta para que se resguardara en el exterior. La recaudación fue próspera: En pocos días Sasso contaba con 1.300 dólares y el apoyo de varios amigos que lo trasladaron en auto hasta Misiones, con la intención de que cruzara al Paraguay.

Pero en el transcurso del viaje, inesperadamente Sasso les confesó sus delitos, lo que provocó la inmediata reacción de sus compañeros, quienes decidieron no sólo retornar a Buenos Aires, sino además, contarles todo al párroco José Ramón de la Villa y al vicario de la Iglesia del Pilar, Gabriel Micheli, además del obispo de Campana-Zárate Monseñor Rafael Rey, para que tomaran acciones.

Sin embargo los curas hicieron la vista gorda, y por no denunciar los hechos los dos primeros fueron juzgados por encubrimiento agravado (admitieron el delito y les aplicaron la probation) mientas que Rey se jubiló, luego de que 150 sacerdotes y miles de fieles firmaran una petición al Vaticano solicitando el juicio canónico del entonces obispo.

Los que si decidieron hablar fueron tres de sus amigos arrepentidos, que se horrorizaron con la confesión de Sasso y declararon ante el tribunal la semana pasada, indignados por su proceder.

“Los años que le dieron a Sasso no reparan el daño causado, ahora hay que procurar también la asistencia psicológica de las víctimas”, dijo Liliana López, la mujer que se animó a denunciar. Quienes apoyaban esa denuncia desplegaron carteles en Tribunales; en sus pechos portaban su reclamo implacable: “Con los chicos no. Llegó el día. Verdad y Justicia”.

octubre 12, 2007

Arzobispo Storni – Los abusos de la Iglesia

SIGUEN APARECIENDO DELINCUENTES !

Edgardo Storni, arzobispo de Santa Fe, está siendo procesado por acoso y abuso sexual de varios seminaristas a su cargo; paralelamente, se lo juzga también por las amenazas y “aprietes” sufridos por sacerdotes que denunciaron sus delitos.

Lo que transforma el “caso Storni” en una crisis política para la Iglesia no es sólo el alto cargo que ocupa el acusado. Lo más grave es, en primer lugar, que no se trata de la conducta desviada de un individuo aislado sino de una práctica extendida en el seno de la Iglesia (existen más de 800 sacerdotes acusados de abusos y acoso sexual de menores), y, en segundo lugar, el encubrimiento y la protección que los curas pedófilos recibieron de la jerarquía de la Iglesia, tanto de Argentina como del Vaticano.

Algunos casos de los 800 curas acusados han trascendido a la prensa; un informe de Página/12 (28/4), señala una docena de casos, en la Capital y el Gran Buenos Aires. En todos ellos, los pedófilos fueron encubiertos por la jerarquía, ya sea mediante el pago de indemnizaciones a las víctimas o mediante la sistemática transferencia de los curas de parroquia en parroquia para evitar las denuncias.

Storni no fue la excepción. Desde 1994, está en poder de la Curia argentina y del Vaticano un voluminoso informe acerca de sus prácticas pedófilas. Durante siete años, ese informe fue mantenido en secreto sin que el pedófilo santafecino recibiera ninguna sanción. Ahora, cuando el escándalo estalla, se lo convoca a Roma, donde se le dará un “nuevo destino”… para sustraerlo del juicio que se sustancia en Santa Fe.

La Curia Argentina carga sobre sus espaldas el encubrimiento de la violación seguida de muerte de la niña Nair Mustafá, ocurrida en el natatorio de una escuela católica en las cercanías de Plaza Irlanda, en pleno centro geográfico de Buenos Aires. Los nombres de los responsables y encubridores de la violación y asesinato de Nair Mustafá nunca han salido a la luz: la Curia argentina realizó una enorme presión sobre la Justicia, la policía y el poder político para que ese crimen quedara impune.

La extensión de la pedofilia y la cerrada defensa y encubrimiento de los curas pedófilos es un fenómeno de alcance mundial en la Iglesia. En Estados Unidos, más de 2.000 sacerdotes fueron acusados de abusar, en algunos casos durante años, de niños y niñas puestos a su cuidado. La cúpula de la Iglesia norteamericana los protegió con los mismos métodos que se usan en Argentina, trasladándolos de una parroquia a otra, incluso de un país a otro, y negándose a abrir los archivos con las denuncias a la Justicia.

Pero, además de las Argentina y Estados Unidos, hay cientos de denuncias contra curas y obispos en Italia, Polonia, Irlanda, Francia, Canadá, Austria, Alemania, Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelandia. “En Irlanda, uno de los bastiones tradicionales del catolicismo, la amarga historia de abusos, negaciones, colusión y revelaciones ha estado en las primeras planas (The Washington Post, 1/5). “En Africa, un continente crucial para el futuro desarrollo de la Iglesia, católicos preocupados han revelado el extendido abuso sexual de monjas por parte de los sacerdotes” (ídem).

El “caso Storni” es una crisis política para la Iglesia porque pone en evidencia su elevadísmo grado de descomposición moral y política. Esta banda de pedófilos y encubridores es la que pretende erigirse en el árbitro moral de la sociedad y asentar las normas y las reglas de la educación, es decir de la formación moral y política de la juventud.
(fuente)

SAGA FUNESTA – CURA ASESINO CHRISTIAN FEDERICO VON WERNICH

CONDENA PERPETUA AL CRIMINAL CURA DE LA IGLESIA CATÓLICA ARGENTINA

Ya hoy podemos celebrar varias cuestiones:

1) La justicia argentina no le quedó más salida que trabajar como está obligada

2) Empiezan a salir a la luz la complicidad y participación de la iglesia “y sus hijos dilectos”

3) Se afirma el concepto del genocidio en Argentina

Quisiera saber qué dirá el flaquito “cara de mate chupado” del obispo (o avispa?) Bergoglio!

Tanto que se quejaba del gobierno de turno y sus “relaciones diabólicas” se olvidaba de recordar que cuando el premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel quiso entregarle una carta al papa Juan Pablo II, éste no la quiso recibir.

“Juan Pablo II ignoró peticiones por los desaparecidos, dice durante juicio a represor.
El Nobel Pérez Esquivel denuncia el cómplice silencio de la Iglesia argentina durante la dictadura.
El premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel, recordó que la Iglesia católica argentina nunca respondió a sus reclamos de ayuda para hallar a desaparecidos de la pasada dictadura y señaló que en un encuentro con Juan Pablo II, cuando fue a exponerle estas situaciones, el Papa le aconsejó que se ocupara de “los chicos de los países comunistas”.

En 1984 llevó a Juan Pablo II el listado de 84 niños desaparecidos en Argentina y otros casos de víctimas y fue entonces que recibió la respuesta de que “se ocupara” de los “chicos” de los países comunistas.

Karol Wojtyla estuvo muy frío y no dio un sólo paso para ayudarlo. Tampoco logró hacerse escuchar por el nuncio apostólico Pío Laghi, quien secamente le dijo que él no podía hacer nada más de lo que estaban haciendo los obispos argentinos.”

También el Bergoglio dijo ésto el domingo 7 de octubre de 2007, DOS días después le condenaban a su subalterno , el cura criminal Christian Federico Von Wernich:

“El cardenal primado de la Argentina, Jorge Bergoglio, condenó en Luján la mentira y el engaño, y le pidió a la Virgen que ayude a los cristianos a evitar la confusión y “a vivir en la verdad”.

En su homilía ante miles de personas congregadas frente a la Basílica de Luján, Bergoglio afirmó: “Todos sabemos que hay alguien que no quiere la verdad y Jesús le puso un nombre. Es el padre de la mentira, el demonio”.

Recordó que “ya en el desierto se le apareció y le dibujaba escenarios distintos de mentira para que se apartara de la verdad por la cual él había venido”.

“El mentiroso por esencia, ese que nos muestra vidrios de colores y nos quiere hacer creer que son joyas preciosas. El demonio. Que nos engaña, nos promete y no nos paga, porque como es mentiroso es un mal pagador. Es el padre de la mentira”.


Ayer 11 de octubre de 2007, volvió a resurgir el tema del cura abusador arzobispo Storni, quien la iglesia argentina lo mantiene en un lujoso chalet en La Falda, prov. de Córdoba. Sotrni cobra una jubilación de privilegio de $6000 del Estado Argentino.
En este blog podrán ver un video que se difundió de Storni, donde podrán verlo en su chalet, huyendo de las cámaras de la televisión argentina.

VIDEOS DEL JUCIO AL CURA CRIMINAL

Saquen sus propias conclusiones…

No a la ayuda estatal a la iglesia – No a la religión oficial

octubre 7, 2007

Bergoglio… la otra cara oculta de la honestidad

El decrépito e hipócrita Bergoglio

Condena de Bergoglio a los que “mienten” y “engañan”

El arzobispo de Buenos Aires cuestionó a los que “nos muestran vidrios de colores y nos hacen creer que son joyas preciosas”. Los identificó con el “padre de la mentira, el demonio”. Fue en la misa en Luján

“Todos sabemos que hay alguien que no quiere la verdad. Jesús le puso nombre: el padre de la mentira, se trata del demonio, el mentiroso por esencia, el que nos muestra vidrios de colores y nos quiere hacer creer que son joyas preciosas, no nos paga, es un mal pagador, es el padre de la mentira”, dijo Bergoglio en su homilía ante miles de jóvenes reunidos frente a la Basílica de Luján.

Si bien no tengo dudas de la falta de honestidad de nuestros politicos, tampoco tengo dudas de la hipocresía y manipulación de la iglesia argentina y su “payaso de turno” el triste personaje Bergoglio.

Este individuo que dice estar “para los asuntos celestiales”, resulta que aprovecha una “manifestación de fe” para realizar su arenga política de derecha.

Tal vez yo pudiera tenerlo en cuenta solo si esta lacra hablara de los violadores que hay en la iglesia así como manifestarse sobre el sacerdote asesino Von Wernich.

Pero este Bergoglio prefiere mirar para otro lado y, sin dudas, por directivas de sus dueños en el Vaticano, cerrar la boca y “vender” su ética y moral.

(… perdón… me voy a vomitar…)

septiembre 19, 2007

OTRO CURA ABUSADOR !

Agreden a un cura acusado de abusador sexual

Un cura acusado de abusar sexualmente de varios jóvenes en un hogar de menores de Benavídez fue agredido ayer, aparentemente por familiares de las víctimas, cuando se presentó en una fiscalía del partido bonaerense de Tigre para declarar por una nueva causa en la que se lo acusa de un delito similar.

El sacerdote José Mercau, acusado de abusar de “cuatro jóvenes de alrededor de 16 años”, fue citado por una fiscalía de Tigre para declarar “por una denuncia de abuso, pero no es la misma causa por la cual se lo imputó”, informó Juan Carlos García Dietse, abogado del sacerdote.

El prelado cumple prisión preventiva morigerada en un convento benedictino de Los Toldos, ubicado cerca de la ciudad de Junín, desde 2005.

septiembre 13, 2007

No hagan olas que la mierda nos ahoga !

Acusan a iglesia argentina de indiferencia ante violaciones DD.HH

Buenos Aires, 13 sep (PL) El Premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel, acusó hoy a la Iglesia católica de ser indiferente ante las violaciones de los derechos humanos perpetradas durante la última dictadura militar argentina (1976-83).

“Nunca tuvimos respuestas y lo mismo ocurrió cuando tratamos de llegar a la Conferencia Episcopal argentina”, denunció Pérez Esquivel al testificar en el juicio que desde el pasado 5 de julio se le sigue al ex capellán policial Christian Von Wernich por siete homicidios, 31 casos de torturas y 42 privaciones ilegales de la libertad.

Reveló que como titular del Servicio Paz y Justicia (SERPAJ) intentó durante el régimen castrense “motivar a la Iglesia para que ayudara en la búsqueda de los desaparecidos”, pero, puntualizó, nunca logró resultados.

Se definió como “un sobreviviente de los vuelos de la muerte”

que protagonizaban por esa época los militares para arrojar al mar o ríos a prisioneros políticos.

Recordó que en 1984 mantuvo un encuentro con el Papa Juan Pablo II, a quien entregó un informe con el detalle de 84 niños desaparecidos.

“No fue una reunión feliz”, dijo el pacifista argentino y agregó que el Santo Pontífice “hizo un recibimiento muy frío”.

En otra parte de su testimonio, relató sobre otra reunión con Pío Laghi, quien se desempeñaba como Nuncio Apostólico, para “pedirle ayuda y contestó que no podía hacer lo que los obispos argentinos no quieren hacer”.

Sin embargo, el Premio Nobel aclaró que hubo excepciones y mencionó a los obispos Jorge Novak y Miguel Hesayne.

Fuentes judiciales informaron que el tribunal que procesa a Von Wernich realizará a partir del próximo 21 de septiembre inspecciones oculares en cinco lugares donde funcionaron centros clandestinos de detención y componen el denominado Circuito Camps.

Previo a tales reconocimientos, los miembros del Tribunal Oral Federal 1 de la ciudad de La Plata, vecina a Buenos Aires, tomarán declaración el día 19 a Elena Taybo de Pettiná, madre de un estudiante desaparecido.

El cronograma del juicio continuará con otras indagaciones y los alegatos serán la semana del 8 al 12 de octubre para que después la corte emita sentencia contra el ex sacerdote.


Qué lindo sería que allanen las oficinas de la Nunciatura Apostólica !

septiembre 11, 2007

Juicio al cura asesino Christian Federico Von Wernich

El sacerdote pidió perdón a los familiares de las víctimas porque no se les brindó ayuda

“La Iglesia no mató, pero no salvó”

El cura Rubén Capitanio, párroco de la localidad neuquina de Centenario, declaró ayer en el juicio contra Christian von Wernich. “La jerarquía eclesiástica fue cómplice” de la dictadura, opinó.

El párroco Rubén Capitanio ingresa a la sala para declarar en el juicio contra Von Wernich.

Como pocas veces en los últimos treinta años del país, un integrante de la Iglesia reconoció que durante la última dictadura militar los máximos representantes católicos fueron “cómplices”, con su “silencio”, de los crímenes cometidos.

“La Iglesia no mató, pero no salvó”, expresó el sacerdote Rubén Capitanio, quien declaró ayer en el juicio iniciado contra el ex capellán de la Policía bonaerense Christian von Wernich, acusado de participar de torturas, secuestros y asesinatos durante el último régimen de facto.

“Con su silencio, la jerarquía de la Iglesia fue cómplice y no cumplió con su misión pastoral de denunciar la situación de ilegalidad que se vivía. Por no haber salvado -agregó el sacerdote- es responsable” de las vidas de los miles de víctimas de la dictadura.

Capitanio consideró que el tribunal oral que enjuicia a Von Wernich cumple “un servicio a la Iglesia”, porque “ayuda” a sus integrantes “a buscar la verdad”.

Además, aprovechó su declaración para pedir “perdón a los familiares” de todas las personas asesinadas “por no haber sido la Iglesia” que debió ser.

El cura recordó que en 2000, durante un encuentro de la Conferencia Episcopal, sus representantes expresaron una tibia postura de disculpas por su acción durante la dictadura.

“Lo hizo en un marco tan solemne, en un lenguaje tan eclesiástico que nuestro pueblo no entendió que pidió perdón”, opinó ante la prensa luego de su testimonio.

Capitanio se desempeña en la actualidad como párroco en la localidad neuquina de Centenario.

Desde allí viajó hacia La Plata para declarar en la penúltima audiencia oral del juicio contra Von Wernich.

“La Iglesia fue una madre que no buscó a sus hijos y llegó a prohibir en muchos casos la reunión de familiares de desaparecidos en los templos”, recordó.

Y afirmó que la autoridad religiosa tuvo una actitud “escandalosa y pecaminosa. Fue cercana a la dictadura porque no cumplió con el deber de servicio a la vida”.

“Hasta que no reconozcamos este comportamiento –expresó Capitanio– seremos una Iglesia infiel”.

Acerca de Von Wernich, el párroco neuquino dijo que su prédica había sido “incomprensible e incoherente” en los centros clandestinos de detención, en los cuales asistió a los represores e instigó a las víctimas a que delataran a otras personas para recibir un mejor trato.

“Desgraciadamente ojalá pudiéramos hablar de que Von Wernich se trata de un hecho aislado en la Iglesia, pero en honor a la verdad, y con dolor, digo que no”, comentó el cura.

“Yo no sé cuáles son las justificaciones de Von Wernich para hacer lo que hizo, pero hay un principio moral de la Iglesia que dice que el fin no justifica los medios, entonces nunca para lograr un fin se justifica un medio malo, indigno o ignorante”, destacó Capitanio.

Antes de abandonar la sala de audiencias, expresó: “Quisiera pedirles a las víctimas, y en los familiares a todas las víctimas, perdón como Iglesia; también a las madres, a todos mis hermanos y a todo nuestro pueblo que nos perdonen por no haber sido todavía la Iglesia que debimos ser, cerca de los crucificados y no de los crucificadores”.

La contracara

También declaró ayer ante el tribunal el párroco de Trenque Lauquen, Pedro Traveset, que fue compañero de Von Wernich en la diócesis de Nueve de Julio.

Traveset dijo que supo de desapariciones durante la dictadura recién “hace quince años” y que nunca habló con el ex capellán de la Policía sobre sus tareas en la fuerza.

Según un testigo que estuvo detenido durante la dictadura, Traveset le comentó que había hablado con Von Wernich y que éste le admitió el asesinato del estudiante de medicina Eduardo Lugones.

Un compañero

Capitanio contó al tribunal que en 1970 fue compañero de seminario en La Plata de Von Wernich, pero que no tuvo relación con él.

En 1976, Capitanio abandonó La Plata porque era perseguido y se refugió en Neuquén gracias a la ayuda del obispo Jaime de Nevares.
fuente

septiembre 3, 2007

BERGOGLIO Y VON WERNICH – UNA EXTRAÑA PAREJA

Von Wernich: testigo criticó a Bergoglio por su “silencio”fuente

Estela De la Cuadra, que hoy declaró en el juicio que se le sigue al ex capellán de la Policía Bonaerense, dijo que el cardenal participó en una gestión para conocer el paradero de su hermana desaparecida. El Tribunal Oral Federal de La Plata rechazó el pedido para que declare Etchecolatz

Una testigo reveló hoy ante el Tribunal que juzga por delitos de lesa humanidad a Christian Von Wernich que el cardenal Jorge Bergoglio intervino para intentar ubicar a sus familiares desaparecidos, aunque le reprochó el “silencio” que guarda sobre el juicio que se le sigue al ex capellán de la policía bonaerense.

La mención sobre la participación de Bergoglio la hizo Estela De la Cuadra, quien contó a los jueces que esa intervención tenía como objetivo obtener información sobre su hermana Elena, capturada a principios de 1977, de su cuñado, Héctor Baratti, y de su sobrina, Ana Libertad, nacida en el centro clandestino de detención que funcionó en la comisaría quinta de La Plata.

La mujer aseguró que “mis padres se reunieron en 1978 con Bergoglio en Buenos Aires con la intención de que les diera información sobre Elena y Ana Libertad”, esta última nacida en cautiverio.

De la Cuadra mencionó una serie de gestiones que dos de sus hermanos hicieron en el Vaticano con el cardenal Pedro Arrupe, de la orden de los jesuitas, quien derivó las negociaciones al cardenal Bergoglio cuando a mediados del año 1978 se encontraron en Brasil.

Arrupe fue entrevistado en Roma por Luis Eduardo y Soledad De la Cuadra, que estaba exiliados en Europa.

“En esa oportunidad, Arrupe les dijo a mis hermanos que en unos días más, cuando se juntara con Bergoglio en Brasil, por una reunión de los sacerdotes de esa orden, le encomendaría que ayudara a mi familia”, explicó.

La testigo relató que a la vuelta de Brasil, Bergoglio se entrevistó con sus padres y los derivó al sacerdote Mario Piqui. “Esa fue la primera y la última vez que tuvieron contacto con Bergoglio”, apuntó la mujer.

“Piqui era un cura muy ligado a algunas familias que habían sufrido la desaparición de seres queridos, que se dedicaba a contenerlos”, dijo De la Cuadra.

Contó que “con ese cura tuvieron mis padres algunas entrevistas y por él lograron saber que la nena (Ana Libertad) había sido entregada a un matrimonio que no podía tener hijos”.

“Eso fue todo lo que les dijo sobre la nena y que la desaparición de Elena y Héctor era irreversible”, agregó.

En su testimonio ante el Tribunal Oral Federal (TOF), De la Cuadra cuestionó a Bergoglio y lo criticó por no haberse pronunciado contra los crímenes cometidos durante la dictadura.

Dijo que “es llamativo el silencio que mantiene” el cardenal Bergoglio con respecto a la situación del ex capellán Von Wernich, acusado de haber participado de las torturas que se realizaban en los centros clandestinos de detención.

“El silencio de Bergoglio es atronador y vergonzoso. ¿Dónde está Bergoglio? ¿No tiene una palabra para decir sobre este juicio?”, dijo De la Cuadra.

“Me irrita cuando (Bergoglio) se preocupa de los derechos de los niños por nacer, pero no lo conmueven los horrores cometidos por la dictadura militar y la gente que avaló la represión”, destacó la testigo.

En el caso De la Cuadra, un sobreviviente, Luis Velasco, relató días atrás al Tribunal que estando cautivo en la comisaría quinta junto a Héctor Baratti, supo por éste que el 16 de junio de 1977 su mujer, Elena De la Cuadra, también alojada allí, dio a luz una beba.

Días después del parto, Baratti mantuvo un altercado con el sacerdote Von Wernich, durante una visita del cura a los calabozos, cuando intentó convencer a los detenidos de que no odiaran a sus torturadores y justificando los tormentos que padecían por “los daños infligidos a la patria”.

Ante esas palabras, según testimonió Velasco, Baratti preguntó al cura qué era lo que tenía que pagar su hija que tenía días, a lo cual el sacerdote le respondió que su hija “pagaba por lo que habían hecho sus padres”.

Hoy también declararon Segundo Ramón Alvarez, Francisco Domingo Fanjul y Adriana Calvo.

Calvo estuvo secuestrada en tres lugares clandestinos de detención y dio a luz a una niña a bordo de un vehículo en el que se la trasladaba de un centro a otro.

La mujer, integrante de la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos, utilizó una presentación a través de computadora para explicarles a los integrantes del tribunal el funcionamiento de los 29 centros clandestinos de detención que integraron el Circuito Camps.

Este material ya habia sido exhibido el año pasado, durante el juicio al ex represor Miguel Etchecolatz, condendo a reclusión perpetua por genocidio

Rechazan el pedido para que declare Etchecolatz

El Tribunal Oral Federal de La Plata que juzga al ex capellán de la policía bonaerense Christian Von Wernich rechazó hoy el pedido efectuado por una de las querellas para que se cite a prestar declaración testimonial al ex director de Investigaciones de esa fuerza, Miguel Etchecolatz.

En la resolución, el tribunal consideró que “no hace al objeto del juicio” el pedido formulado para que Etchecolatz confirme una supuesta charla con el sacerdote en la que sostuvo que el testigo Luis Velazco prestó servicio como personal de inteligencia durante la última dictadura.

Sin embargo, la querella que encabeza Marcelo Ponce Núñez presentó un recurso de revocatoria, por lo que el tribunal tomará la decisión final el próximo jueves, cuando se reanuden las audiencias del juicio que se le sigue a Von Wernich por crímenes cometidos durante la dictadura.

El pedido de citación a Etchecolatz surgió la semana pasada, luego que el sacerdote ampliara su declaración y acusara al testigo Luis Velasco de difamarlo y de haber pertenecido a un servicio de inteligencia, motivo por el cual recuperó rápidamente su libertad.

En esa oportunidad, el sacerdote relató que durante la última dictadura militar el general Ramón Camps le había informado que “su pariente” en alusión a Velasco, cuya tía es prima de Von Wernich, “había prestado servicios a la policía”, sin pedir precisiones al respecto.

“Ahora, estando alojado con el comisario Etchecolatz, le pregunté qué servicios prestó este señor Velasco Black a la policía, y él me dice “el señor Velasco Black pertenecía al Batallón 601 de Inteligencia del Ejército Argentino’‘, había dicho Von Wernich ante el tribunal.

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