NO A LA PAPELERA

octubre 12, 2007

SAGA FUNESTA – CURA ASESINO CHRISTIAN FEDERICO VON WERNICH

CONDENA PERPETUA AL CRIMINAL CURA DE LA IGLESIA CATÓLICA ARGENTINA

Ya hoy podemos celebrar varias cuestiones:

1) La justicia argentina no le quedó más salida que trabajar como está obligada

2) Empiezan a salir a la luz la complicidad y participación de la iglesia “y sus hijos dilectos”

3) Se afirma el concepto del genocidio en Argentina

Quisiera saber qué dirá el flaquito “cara de mate chupado” del obispo (o avispa?) Bergoglio!

Tanto que se quejaba del gobierno de turno y sus “relaciones diabólicas” se olvidaba de recordar que cuando el premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel quiso entregarle una carta al papa Juan Pablo II, éste no la quiso recibir.

“Juan Pablo II ignoró peticiones por los desaparecidos, dice durante juicio a represor.
El Nobel Pérez Esquivel denuncia el cómplice silencio de la Iglesia argentina durante la dictadura.
El premio Nobel de la Paz 1980, Adolfo Pérez Esquivel, recordó que la Iglesia católica argentina nunca respondió a sus reclamos de ayuda para hallar a desaparecidos de la pasada dictadura y señaló que en un encuentro con Juan Pablo II, cuando fue a exponerle estas situaciones, el Papa le aconsejó que se ocupara de “los chicos de los países comunistas”.

En 1984 llevó a Juan Pablo II el listado de 84 niños desaparecidos en Argentina y otros casos de víctimas y fue entonces que recibió la respuesta de que “se ocupara” de los “chicos” de los países comunistas.

Karol Wojtyla estuvo muy frío y no dio un sólo paso para ayudarlo. Tampoco logró hacerse escuchar por el nuncio apostólico Pío Laghi, quien secamente le dijo que él no podía hacer nada más de lo que estaban haciendo los obispos argentinos.”

También el Bergoglio dijo ésto el domingo 7 de octubre de 2007, DOS días después le condenaban a su subalterno , el cura criminal Christian Federico Von Wernich:

“El cardenal primado de la Argentina, Jorge Bergoglio, condenó en Luján la mentira y el engaño, y le pidió a la Virgen que ayude a los cristianos a evitar la confusión y “a vivir en la verdad”.

En su homilía ante miles de personas congregadas frente a la Basílica de Luján, Bergoglio afirmó: “Todos sabemos que hay alguien que no quiere la verdad y Jesús le puso un nombre. Es el padre de la mentira, el demonio”.

Recordó que “ya en el desierto se le apareció y le dibujaba escenarios distintos de mentira para que se apartara de la verdad por la cual él había venido”.

“El mentiroso por esencia, ese que nos muestra vidrios de colores y nos quiere hacer creer que son joyas preciosas. El demonio. Que nos engaña, nos promete y no nos paga, porque como es mentiroso es un mal pagador. Es el padre de la mentira”.


Ayer 11 de octubre de 2007, volvió a resurgir el tema del cura abusador arzobispo Storni, quien la iglesia argentina lo mantiene en un lujoso chalet en La Falda, prov. de Córdoba. Sotrni cobra una jubilación de privilegio de $6000 del Estado Argentino.
En este blog podrán ver un video que se difundió de Storni, donde podrán verlo en su chalet, huyendo de las cámaras de la televisión argentina.

VIDEOS DEL JUCIO AL CURA CRIMINAL

Saquen sus propias conclusiones…

No a la ayuda estatal a la iglesia – No a la religión oficial
Anuncios

octubre 7, 2007

Bergoglio… la otra cara oculta de la honestidad

El decrépito e hipócrita Bergoglio

Condena de Bergoglio a los que “mienten” y “engañan”

El arzobispo de Buenos Aires cuestionó a los que “nos muestran vidrios de colores y nos hacen creer que son joyas preciosas”. Los identificó con el “padre de la mentira, el demonio”. Fue en la misa en Luján

“Todos sabemos que hay alguien que no quiere la verdad. Jesús le puso nombre: el padre de la mentira, se trata del demonio, el mentiroso por esencia, el que nos muestra vidrios de colores y nos quiere hacer creer que son joyas preciosas, no nos paga, es un mal pagador, es el padre de la mentira”, dijo Bergoglio en su homilía ante miles de jóvenes reunidos frente a la Basílica de Luján.

Si bien no tengo dudas de la falta de honestidad de nuestros politicos, tampoco tengo dudas de la hipocresía y manipulación de la iglesia argentina y su “payaso de turno” el triste personaje Bergoglio.

Este individuo que dice estar “para los asuntos celestiales”, resulta que aprovecha una “manifestación de fe” para realizar su arenga política de derecha.

Tal vez yo pudiera tenerlo en cuenta solo si esta lacra hablara de los violadores que hay en la iglesia así como manifestarse sobre el sacerdote asesino Von Wernich.

Pero este Bergoglio prefiere mirar para otro lado y, sin dudas, por directivas de sus dueños en el Vaticano, cerrar la boca y “vender” su ética y moral.

(… perdón… me voy a vomitar…)

septiembre 11, 2007

Juicio al cura asesino Christian Federico Von Wernich

El sacerdote pidió perdón a los familiares de las víctimas porque no se les brindó ayuda

“La Iglesia no mató, pero no salvó”

El cura Rubén Capitanio, párroco de la localidad neuquina de Centenario, declaró ayer en el juicio contra Christian von Wernich. “La jerarquía eclesiástica fue cómplice” de la dictadura, opinó.

El párroco Rubén Capitanio ingresa a la sala para declarar en el juicio contra Von Wernich.

Como pocas veces en los últimos treinta años del país, un integrante de la Iglesia reconoció que durante la última dictadura militar los máximos representantes católicos fueron “cómplices”, con su “silencio”, de los crímenes cometidos.

“La Iglesia no mató, pero no salvó”, expresó el sacerdote Rubén Capitanio, quien declaró ayer en el juicio iniciado contra el ex capellán de la Policía bonaerense Christian von Wernich, acusado de participar de torturas, secuestros y asesinatos durante el último régimen de facto.

“Con su silencio, la jerarquía de la Iglesia fue cómplice y no cumplió con su misión pastoral de denunciar la situación de ilegalidad que se vivía. Por no haber salvado -agregó el sacerdote- es responsable” de las vidas de los miles de víctimas de la dictadura.

Capitanio consideró que el tribunal oral que enjuicia a Von Wernich cumple “un servicio a la Iglesia”, porque “ayuda” a sus integrantes “a buscar la verdad”.

Además, aprovechó su declaración para pedir “perdón a los familiares” de todas las personas asesinadas “por no haber sido la Iglesia” que debió ser.

El cura recordó que en 2000, durante un encuentro de la Conferencia Episcopal, sus representantes expresaron una tibia postura de disculpas por su acción durante la dictadura.

“Lo hizo en un marco tan solemne, en un lenguaje tan eclesiástico que nuestro pueblo no entendió que pidió perdón”, opinó ante la prensa luego de su testimonio.

Capitanio se desempeña en la actualidad como párroco en la localidad neuquina de Centenario.

Desde allí viajó hacia La Plata para declarar en la penúltima audiencia oral del juicio contra Von Wernich.

“La Iglesia fue una madre que no buscó a sus hijos y llegó a prohibir en muchos casos la reunión de familiares de desaparecidos en los templos”, recordó.

Y afirmó que la autoridad religiosa tuvo una actitud “escandalosa y pecaminosa. Fue cercana a la dictadura porque no cumplió con el deber de servicio a la vida”.

“Hasta que no reconozcamos este comportamiento –expresó Capitanio– seremos una Iglesia infiel”.

Acerca de Von Wernich, el párroco neuquino dijo que su prédica había sido “incomprensible e incoherente” en los centros clandestinos de detención, en los cuales asistió a los represores e instigó a las víctimas a que delataran a otras personas para recibir un mejor trato.

“Desgraciadamente ojalá pudiéramos hablar de que Von Wernich se trata de un hecho aislado en la Iglesia, pero en honor a la verdad, y con dolor, digo que no”, comentó el cura.

“Yo no sé cuáles son las justificaciones de Von Wernich para hacer lo que hizo, pero hay un principio moral de la Iglesia que dice que el fin no justifica los medios, entonces nunca para lograr un fin se justifica un medio malo, indigno o ignorante”, destacó Capitanio.

Antes de abandonar la sala de audiencias, expresó: “Quisiera pedirles a las víctimas, y en los familiares a todas las víctimas, perdón como Iglesia; también a las madres, a todos mis hermanos y a todo nuestro pueblo que nos perdonen por no haber sido todavía la Iglesia que debimos ser, cerca de los crucificados y no de los crucificadores”.

La contracara

También declaró ayer ante el tribunal el párroco de Trenque Lauquen, Pedro Traveset, que fue compañero de Von Wernich en la diócesis de Nueve de Julio.

Traveset dijo que supo de desapariciones durante la dictadura recién “hace quince años” y que nunca habló con el ex capellán de la Policía sobre sus tareas en la fuerza.

Según un testigo que estuvo detenido durante la dictadura, Traveset le comentó que había hablado con Von Wernich y que éste le admitió el asesinato del estudiante de medicina Eduardo Lugones.

Un compañero

Capitanio contó al tribunal que en 1970 fue compañero de seminario en La Plata de Von Wernich, pero que no tuvo relación con él.

En 1976, Capitanio abandonó La Plata porque era perseguido y se refugió en Neuquén gracias a la ayuda del obispo Jaime de Nevares.
fuente

Blog de WordPress.com.