NO A LA PAPELERA

febrero 26, 2008

Greenpeace contra el calentamiento global

Violaron la seguridad del Aeropuerto de Londres – 26/02/2008

Activistas de Greenpeace se subieron a la cola de un avión con una pancarta que decía “Emergencia climática – no a una tercera pista”. Lograron evadir los controles de Heathrow, unos de los centros de trasbordo más importantes de Europa.

Activistas Greenpeace en avion, Londres

Miembros de Greenpeace lograron llegar a la parte superior del fuselaje del Boeing 777 de la aerolínea British Airways, que había aterrizado ese aeropuerto, tras un vuelo de una hora desde la ciudad de Manchester, norte de Inglaterra.



“Toda la zona estaba rodeada por la Policía”, señaló un portavoz de Greenpeace. Pese a los obstáculos, el cartel que lograron mostrar desde la aeronave y, a través de los medios, a todo el mundo, hace referencia a los planes para construir una nueva pista en Heathrow, con los cuales los ecologistas no están de acuerdo.

Los cuatro activistas que participaron del hecho -dos mujeres y dos hombres- esperaron a que desembarcaran todos los pasajeros del aparato para subir a la cola de la nave, tras conseguir violar numerosas medidas de seguridad.

Una de las manifestantes, Anna Jones, de 27 años, dijo hoy en declaraciones a los medios británicos que decidió subir al Boeing “porque el planeta y su población están en peligro”. “El cambio climático puede ser combatido, pero no casi duplicando el tamaño del mayor aeropuerto del mundo”, agregó Jones.

“Los científicos dicen que tenemos cien meses para reducir las emisiones (de dióxido de carbono), así que estamos aquí para dejar claro y decirle a Gordon Brown (primer ministro británico) que su nueva pista no debe y no será construida”, puntualizó la integrante de Greenpeace.

La protesta se llevó a cabo antes de que finalice el período de consulta otorgado por el Gobierno británico sobre dicha construcción.

enero 23, 2008

Greenpeace cambió lamparitas en un edificio público

La organización ambientalista reclamó el reemplazo total de éstas por lámparas bajo consumo en Capital, Córdoba y Rosario – 22/01/2008

Greenpeace ataca de nuevo. A un mes del anuncio de la presidenta Cristina Kirchner sobre el plan de reemplazo de lámparas incandescentes por focos de bajo consumo en edificios públicos y hogares, la organización ambientalista salió a la calle para demostrar que hasta el momento se ha realizado poco.

Hoy por la mañana, algunos activistas ingresaron al edificio de la Casa de la Cultura del gobierno porteño, situado en Avenida de Mayo y Perú, para cambiar las 70 bombitas por lámparas bajo consumo de las arañas instaladas en el hall de entrada del edificio, ante la mirada de sorpresa de los empleados.

Con el objetivo de reclamar el reemplazo total de las lámparas comunes por las de bajo consumo en las ciudades de Buenos Aires, Córdoba y Rosario durante el primer semestre de 2008, Greenpeace lanzó “Maldita Bombita”, nombre que le dio a la medida.

La organización comenzó hoy la campaña de eficiencia energética que buscará eliminar totalmente las luces incandescentes para 2010. Dicen que las de bajo consumo duran entre 5 y 10 veces más y gastan 4 veces menos. Además denunció que, a pesar del plan lanzado en diciembre por el gobierno nacional, muchos edificios públicos continúan iluminados por lámparas incandescentes.

Para alcanzar el cambio gradual el Estado le compró cinco millones de lamparitas a Cuba. El objetivo es reemplazar en el largo plazo 20 millones de unidades. Pero aún queda mucho por hacer.

“La eficiencia energética es la respuesta mas rápida a la demanda de energía en el actual contexto de escasez en el suministro y es el camino más eficaz para reducir las emisiones de CO2 (dióxido de carbono) a la atmósfera, y así mitigar las graves consecuencias del cambio climático. Las lámparas de bajo consumo ofrecen la misma iluminación consumiendo un 75 por ciento menos de energía”, dijo Rosario Espina, coordinadora de la Campaña contra el Cambio Climático de Greenpeace.

Desde su página de Internet Greenpeace Argentina la organización ambientalista instó a los ciudadanos a colaborar con la campaña a través del envío de fotos y denuncia.

octubre 29, 2007

Sexta extinción masiva de especies

La Tierra se muere de Humanidad

Naciones Unidas pronostica la ruina de la especie y del planeta. Un nuevo informe advierte que la sexta extición masiva de especies puede estar a las puertas, si no se supedita todo a la sostenibilidad ecológica de aquí al año 2050.

No hay crisis medioambiental. No hay crisis de desarrollo económico. No hay crisis energética. Son tres cabezas de la misma hidra, de una sola gran crisis que lo explica todo. Hay una crisis de Humanidad. Un suicidio masivo que era lento empieza a acelerarse vertiginosamente, avisa el último estudio del Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas (UNEP, por sus siglas en inglés).

En 1987 apareció el informe Bruntland sobre el futuro común del planeta. Veinte años después la ONU lanza este Geo-4, que llena 572 páginas. Han tenido participación directa en él 390 científicos. Los que han participado indirectamente son más de 1.000. Y sus conclusiones son para echarse a llorar: no sólo no se han cumplido las expectativas de respuesta a los problemas de hace veinte años, sino que aquellos propósitos ya están peor que obsoletos. Es como si hubiéramos pasado de tener dolor de cabeza a cáncer antes de aprender ni siquiera a abrir el tubo de aspirinas.

En la presentación pública del informe de la UNEP, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, advirtió de que esta situación «compromete décadas de avances de la Humanidad, mina los cimientos de la lucha contra la pobreza y podría llegar a poner en peligro la paz internacional y la seguridad».

Voracidad económica
La alerta más destacada es que la Humanidad vive por encima de sus posibilidades y de las del planeta. El hambre en el mundo dejará de ser pronto una injusticia para ser algo que ninguna revolución podría resolver. Ya son muchas las muertes evitables por falta de recursos como el agua. Y pueden llegar a ser muchas más.

Hacen falta 21,9 hectáreas para producir los recursos necesarios para las necesidades de una sola persona. Al ritmo actual de crecimiento demográfico, la Tierra puede ofrecer 15,7 hectáreas por persona. Ante ello las personas no sólo no nos apretamos el cinturón, sino que aún despilfarramos más los recursos. Las cuentas no salen, ni pueden salir de ningún modo.

El agua es un punto particularmente crítico. El 70 por ciento de la que se usa es para regar, pero resulta que los Objetivos del Milenio de la misma ONU exigen doblar la producción de alimentos de aquí a 2050. ¿De dónde va a salir el agua, si ahora ya escasea, y en 2025 su uso sólo para beber habrá crecido un 50 por ciento en los países desarrollados, y un 18 por ciento en los que están en vías de desarrollo?

Agua, poca y contaminada
La UNEP advierte que la escasez de agua potable pronto será «intolerable» en los países secos, como es el caso de España. ¿Llegaremos a hacer la guerra no por el petróleo sino por el agua? Claro que mucho antes de sufrir la carencia del recurso habrá que acostumbrarse a que su sabor y su calidad desciendan en picado. El agua contaminada supone ya hoy la primera causa de enfermedad y de muerte en el mundo.

Hay muchas especies amenazadas de extinción, a una velocidad cien veces más rápida de lo normal. Los niveles de pesca casi triplican lo sostenible para seguir garantizando que haya peces en los océanos. Está amenazada la continuidad del 30% de los anfibios, el 23% de los mamíferos y el 12% de las aves. Una de las razones es el intrusismo entre especies, a veces provocado accidentalmente por la globalización, a veces determinado por la acción del hombre, ya sea como supremo agente contaminante, ya sea como supremo predador de los ecosistemas.

Ésta es la primera vez que la UNEP desglosa para las distintas regiones del mundo sus previsiones de impacto negativo del cambio climático. En Europa dibuja un escenario dantesco de hiperproducción e hiperconsumo. Las consecuencias son un gasto energético delirante y el colapso de las grandes ciudades por los problemas de transporte y por el rápido deterioro de la calidad del aire.

En África el reto más dramático sigue siendo cómo dar de comer a la gente. La producción de comida per cápita ha descendido un 12% desde el año 1981, cuando ya estaba muy lejos del ideal. La degradación y desertización de la tierra cultivable avanzan a un ritmo galopante y descorazonador.

Ciudades irrespirables
La zona de Asia y el Pacífico tiene que prepararse para hacer frente a metrópolis cada vez más irrespirables y al dramatismo en la falta de agua y de tierra. La degradación de los ecosistemas es ahí especialmente rápida en concordancia con un desarrollo industrial y tecnológico tardío pero brutal, y que no atiende a razones.

Toda la América latina y el Caribe se consideran especialmente vulnerables a los efectos del calentamiento global, particularmente la degradación de las costas y la polución marina. También hay muchas amenazas para la biodiversidad derivadas del efecto explosivo de los gases invernadero y del crecimiento ingobernable de las megalópolis.

En las zonas polares la factura del cambio climático será estremecedora: sin necesidad de llegar a la temida fusión de los polos, la salud de sus pobladores ya está muy amenazada por la alta concentración de mercurio y otras sustancias contaminantes en el entorno del que obtienen toda su alimentación. Mientras que el agujero de la capa de ozono necesitará no menos de cincuenta años para recuperarse.

El informe traza hasta cuatro posibles escenarios de aquí a 2050. La conclusión es que, o se prioriza de una vez la sostenibilidad, sea cual sea el coste en términos de crecimiento económico, o habrá que atenerse a las consecuencias: la Tierra ha experimentado cinco extinciones masivas de especies en 450 millones de años. La última fue hace 65 millones de años. La sexta puede estar a la vuelta de la esquina.

(fuente)

Sexta extinción masiva de especies

La Tierra se muere de Humanidad

Naciones Unidas pronostica la ruina de la especie y del planeta. Un nuevo informe advierte que la sexta extición masiva de especies puede estar a las puertas, si no se supedita todo a la sostenibilidad ecológica de aquí al año 2050.

No hay crisis medioambiental. No hay crisis de desarrollo económico. No hay crisis energética. Son tres cabezas de la misma hidra, de una sola gran crisis que lo explica todo. Hay una crisis de Humanidad. Un suicidio masivo que era lento empieza a acelerarse vertiginosamente, avisa el último estudio del Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas (UNEP, por sus siglas en inglés).

En 1987 apareció el informe Bruntland sobre el futuro común del planeta. Veinte años después la ONU lanza este Geo-4, que llena 572 páginas. Han tenido participación directa en él 390 científicos. Los que han participado indirectamente son más de 1.000. Y sus conclusiones son para echarse a llorar: no sólo no se han cumplido las expectativas de respuesta a los problemas de hace veinte años, sino que aquellos propósitos ya están peor que obsoletos. Es como si hubiéramos pasado de tener dolor de cabeza a cáncer antes de aprender ni siquiera a abrir el tubo de aspirinas.

En la presentación pública del informe de la UNEP, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, advirtió de que esta situación «compromete décadas de avances de la Humanidad, mina los cimientos de la lucha contra la pobreza y podría llegar a poner en peligro la paz internacional y la seguridad».

Voracidad económica
La alerta más destacada es que la Humanidad vive por encima de sus posibilidades y de las del planeta. El hambre en el mundo dejará de ser pronto una injusticia para ser algo que ninguna revolución podría resolver. Ya son muchas las muertes evitables por falta de recursos como el agua. Y pueden llegar a ser muchas más.

Hacen falta 21,9 hectáreas para producir los recursos necesarios para las necesidades de una sola persona. Al ritmo actual de crecimiento demográfico, la Tierra puede ofrecer 15,7 hectáreas por persona. Ante ello las personas no sólo no nos apretamos el cinturón, sino que aún despilfarramos más los recursos. Las cuentas no salen, ni pueden salir de ningún modo.

El agua es un punto particularmente crítico. El 70 por ciento de la que se usa es para regar, pero resulta que los Objetivos del Milenio de la misma ONU exigen doblar la producción de alimentos de aquí a 2050. ¿De dónde va a salir el agua, si ahora ya escasea, y en 2025 su uso sólo para beber habrá crecido un 50 por ciento en los países desarrollados, y un 18 por ciento en los que están en vías de desarrollo?

Agua, poca y contaminada
La UNEP advierte que la escasez de agua potable pronto será «intolerable» en los países secos, como es el caso de España. ¿Llegaremos a hacer la guerra no por el petróleo sino por el agua? Claro que mucho antes de sufrir la carencia del recurso habrá que acostumbrarse a que su sabor y su calidad desciendan en picado. El agua contaminada supone ya hoy la primera causa de enfermedad y de muerte en el mundo.

Hay muchas especies amenazadas de extinción, a una velocidad cien veces más rápida de lo normal. Los niveles de pesca casi triplican lo sostenible para seguir garantizando que haya peces en los océanos. Está amenazada la continuidad del 30% de los anfibios, el 23% de los mamíferos y el 12% de las aves. Una de las razones es el intrusismo entre especies, a veces provocado accidentalmente por la globalización, a veces determinado por la acción del hombre, ya sea como supremo agente contaminante, ya sea como supremo predador de los ecosistemas.

Ésta es la primera vez que la UNEP desglosa para las distintas regiones del mundo sus previsiones de impacto negativo del cambio climático. En Europa dibuja un escenario dantesco de hiperproducción e hiperconsumo. Las consecuencias son un gasto energético delirante y el colapso de las grandes ciudades por los problemas de transporte y por el rápido deterioro de la calidad del aire.

En África el reto más dramático sigue siendo cómo dar de comer a la gente. La producción de comida per cápita ha descendido un 12% desde el año 1981, cuando ya estaba muy lejos del ideal. La degradación y desertización de la tierra cultivable avanzan a un ritmo galopante y descorazonador.

Ciudades irrespirables
La zona de Asia y el Pacífico tiene que prepararse para hacer frente a metrópolis cada vez más irrespirables y al dramatismo en la falta de agua y de tierra. La degradación de los ecosistemas es ahí especialmente rápida en concordancia con un desarrollo industrial y tecnológico tardío pero brutal, y que no atiende a razones.

Toda la América latina y el Caribe se consideran especialmente vulnerables a los efectos del calentamiento global, particularmente la degradación de las costas y la polución marina. También hay muchas amenazas para la biodiversidad derivadas del efecto explosivo de los gases invernadero y del crecimiento ingobernable de las megalópolis.

En las zonas polares la factura del cambio climático será estremecedora: sin necesidad de llegar a la temida fusión de los polos, la salud de sus pobladores ya está muy amenazada por la alta concentración de mercurio y otras sustancias contaminantes en el entorno del que obtienen toda su alimentación. Mientras que el agujero de la capa de ozono necesitará no menos de cincuenta años para recuperarse.

El informe traza hasta cuatro posibles escenarios de aquí a 2050. La conclusión es que, o se prioriza de una vez la sostenibilidad, sea cual sea el coste en términos de crecimiento económico, o habrá que atenerse a las consecuencias: la Tierra ha experimentado cinco extinciones masivas de especies en 450 millones de años. La última fue hace 65 millones de años. La sexta puede estar a la vuelta de la esquina.

(fuente)

octubre 28, 2007

La supervivencia de la humanidad afronta peligros

Un informe de las Naciones Unidas denuncia la falta de interés por atender los asuntos más complicados que soporta el planeta.

El calentamiento global, la extinción de especies y el desarrollo no sostenible son problemas que ponen en serio riesgo a la supervivencia de la humanidad. Esa es la conclusión del informe GEO 4 sobre asuntos medioambientales globales difundido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

El mayor problema, según dicho estudio, está en que los asuntos más candentes no están siendo abordados. El Pnuma denuncia una especial falta de interés en revertir las tendencias, que van la dirección incorrecta. Eso hace mella en la salud, la riqueza y el bienestar de las personas, pero sobre todo dificulta cada vez más la alimentación para la humanidad.
3
Millones
de personas mueren cada año por enfermedades de origen hídrico.

Las reservas de peces están cada vez peor, la tierra arable se vuelve infertil -especialmente en África-, y más gente que antes sufre la falta de agua potable. Cada año, el 10% de los principales ríos del planeta no consiguen llegar al mar durante unos meses, debido a la demanda de riego.

Además, crecen las concentraciones de gases que producen el efecto invernadero y se acelera la pérdida de la biodiversidad: las poblaciones de vertebrados de agua dulce descendieron una media de casi el 50% desde 1987 al 2003, un descenso mucho más rápido que el de las especies terrestres o marinas.

Achim Steiner, subsecretario general de la ONU, advirtió de que “si no se abordan estos problemas persistentes, podemos destruir todos los logros conseguidos hasta ahora en relación con los problemas menores”.

Según el Pnuma, se minarían los cimientos de la lucha contra la pobreza. Incluso teme que se pudiera poner en riesgo la paz internacional y la seguridad.

GEO 4, en los 10 capítulos repartidos en 572 páginas, también muestra algunas conclusiones positivas. Por ejemplo, que en los últimos 20 años, la comunidad internacional logró recortar en un 95% la producción de sustancias químicas que dañan la capa de ozono.

En el mismo campo se ha creado un tratado de reducción de las emisiones de gas de efecto invernadero. También ha sustentado el aumento de las zonas terrestres protegidas que han llegado a cubrir un 12% de la Tierra. En ese sentido destaca que la deforestación de la Amazonia se ha vuelto más lenta y que la calidad del aire en Europa occidental ha mejorado, entre otras cosas.

Pero estas noticias quedan empequeñecidas al lado de las conclusiones generales del estudio: los indicadores medioambientales están a la baja y los gobiernos no tienen la suficiente voluntad política para frenar la crisis.

(fuente)

La supervivencia de la humanidad afronta peligros

Un informe de las Naciones Unidas denuncia la falta de interés por atender los asuntos más complicados que soporta el planeta.

El calentamiento global, la extinción de especies y el desarrollo no sostenible son problemas que ponen en serio riesgo a la supervivencia de la humanidad. Esa es la conclusión del informe GEO 4 sobre asuntos medioambientales globales difundido por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

El mayor problema, según dicho estudio, está en que los asuntos más candentes no están siendo abordados. El Pnuma denuncia una especial falta de interés en revertir las tendencias, que van la dirección incorrecta. Eso hace mella en la salud, la riqueza y el bienestar de las personas, pero sobre todo dificulta cada vez más la alimentación para la humanidad.
3
Millones
de personas mueren cada año por enfermedades de origen hídrico.

Las reservas de peces están cada vez peor, la tierra arable se vuelve infertil -especialmente en África-, y más gente que antes sufre la falta de agua potable. Cada año, el 10% de los principales ríos del planeta no consiguen llegar al mar durante unos meses, debido a la demanda de riego.

Además, crecen las concentraciones de gases que producen el efecto invernadero y se acelera la pérdida de la biodiversidad: las poblaciones de vertebrados de agua dulce descendieron una media de casi el 50% desde 1987 al 2003, un descenso mucho más rápido que el de las especies terrestres o marinas.

Achim Steiner, subsecretario general de la ONU, advirtió de que “si no se abordan estos problemas persistentes, podemos destruir todos los logros conseguidos hasta ahora en relación con los problemas menores”.

Según el Pnuma, se minarían los cimientos de la lucha contra la pobreza. Incluso teme que se pudiera poner en riesgo la paz internacional y la seguridad.

GEO 4, en los 10 capítulos repartidos en 572 páginas, también muestra algunas conclusiones positivas. Por ejemplo, que en los últimos 20 años, la comunidad internacional logró recortar en un 95% la producción de sustancias químicas que dañan la capa de ozono.

En el mismo campo se ha creado un tratado de reducción de las emisiones de gas de efecto invernadero. También ha sustentado el aumento de las zonas terrestres protegidas que han llegado a cubrir un 12% de la Tierra. En ese sentido destaca que la deforestación de la Amazonia se ha vuelto más lenta y que la calidad del aire en Europa occidental ha mejorado, entre otras cosas.

Pero estas noticias quedan empequeñecidas al lado de las conclusiones generales del estudio: los indicadores medioambientales están a la baja y los gobiernos no tienen la suficiente voluntad política para frenar la crisis.

(fuente)

octubre 26, 2007

MEDIO AMBIENTE – ADVERTENCIA

El calentamiento global pone en riesgo al 50% de las especies – 25/10/2007

Un estudio mostró que las extinciones masivas coinciden con períodos de altas temperaturas. Los pronósticos afirman que a fines de siglo los registros termométricos aumentarán, en todo el mundo, entre 1,8 y 4 grados centígrados. Analizaron restos fósiles.

EN PELIGRO – El oso polar sufre serias amenazas de desaparecer, según se advirtió en la última conferencia sobre el cambio climático.

Francia toma medidas contra el calentamiento

PARIS.- El calentamiento climático puede provocar la sexta oleada de extinciones de especies vivas en los siglos venideros, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de York, que fue publicado en la revista británica “Proceedings of the Royal Society”.

El estudio, que es el primero de este tipo, examina la relación entre el clima, las cifras de extinción y la biodiversidad a largo plazo. Las conclusiones sugieren que el cambio climático es causa de extinciones en gran escala, según indicó Peter Mayhew, coautor del trabajo.

La investigación analizó registros fósiles y cambios de temperatura en un período de 500 millones de años y descubrió que tres de las cuatro mayores extinciones -definidas de ese modo cuando desaparece más del 50% de las especies- ocurrieron en períodos de altas temperaturas.
“En general, la relación es válida en todo el período. Si la temperatura sube, la extinción aumenta y la biodiversidad tiende a disminuir”, explicó Mayhew.

Por otra parte, las temperaturas previstas para el futuro se encuentran dentro del rango de las fases más cálidas asociadas con los episodios de extinción en masa identificados en los registros fósiles. El Panel Intergubernamental del Cambio Climático de la ONU predice que las temperaturas promedio en todo el mundo probablemente aumentarán entre 1,8 y 4 grados centígrados para fines de este siglo, en parte como resultado de las emisiones de gases de efecto invernadero. “Si nuestros resultados permiten una extrapolación para el calentamiento actual -comparable por su envergadura a las fluctuaciones a largo plazo del clima terrestre-, indican que las extinciones se van a multiplicar”, predijo Mayhew.

El investigador destacó que la parte alta del aumento pronosticado llevaría la temperatura del planeta a los niveles en los que estaba hace 250 millones de años, cuando se extinguió el 95% de la vida animal y vegetal. Algunas de las últimas grandes extinciones se produjeron en unos pocos cientos de años. En consecuencia, dada la rapidez con que actualmente se registran incrementos de la temperatura, el impacto puede llegar a sentirse en el corto plazo, advirtió Mayhew.

Trabajos anteriores permitieron establecer un modelo del cambio climático y encontrar las causas de ciertas extinciones masivas, pero la correlación entre ambos todavía no se había establecido sistemáticamente sobre un período tan largo.

Los científicos calcularon la temperatura superficial de los océanos a partir de los niveles de pH y de oxígeno en los fósiles. Determinaron así las fluctuaciones entre períodos con efecto invernadero y períodos glaciares. Contrariamente a lo que sugiere la abundancia actual de fauna y flora en las regiones húmedas, la biodiversidad era mayor durante los períodos fríos. El estudio no se ocupa de las razones del calentamiento – explosión de un megavolcán, impacto de un asteroide, ciclo natural o actividad humana- sino sólo de sus consecuencias.

(AFP-NA-Reuter)

MEDIO AMBIENTE – ADVERTENCIA

El calentamiento global pone en riesgo al 50% de las especies – 25/10/2007

Un estudio mostró que las extinciones masivas coinciden con períodos de altas temperaturas. Los pronósticos afirman que a fines de siglo los registros termométricos aumentarán, en todo el mundo, entre 1,8 y 4 grados centígrados. Analizaron restos fósiles.

EN PELIGRO – El oso polar sufre serias amenazas de desaparecer, según se advirtió en la última conferencia sobre el cambio climático.

Francia toma medidas contra el calentamiento

PARIS.- El calentamiento climático puede provocar la sexta oleada de extinciones de especies vivas en los siglos venideros, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de York, que fue publicado en la revista británica “Proceedings of the Royal Society”.

El estudio, que es el primero de este tipo, examina la relación entre el clima, las cifras de extinción y la biodiversidad a largo plazo. Las conclusiones sugieren que el cambio climático es causa de extinciones en gran escala, según indicó Peter Mayhew, coautor del trabajo.

La investigación analizó registros fósiles y cambios de temperatura en un período de 500 millones de años y descubrió que tres de las cuatro mayores extinciones -definidas de ese modo cuando desaparece más del 50% de las especies- ocurrieron en períodos de altas temperaturas.
“En general, la relación es válida en todo el período. Si la temperatura sube, la extinción aumenta y la biodiversidad tiende a disminuir”, explicó Mayhew.

Por otra parte, las temperaturas previstas para el futuro se encuentran dentro del rango de las fases más cálidas asociadas con los episodios de extinción en masa identificados en los registros fósiles. El Panel Intergubernamental del Cambio Climático de la ONU predice que las temperaturas promedio en todo el mundo probablemente aumentarán entre 1,8 y 4 grados centígrados para fines de este siglo, en parte como resultado de las emisiones de gases de efecto invernadero. “Si nuestros resultados permiten una extrapolación para el calentamiento actual -comparable por su envergadura a las fluctuaciones a largo plazo del clima terrestre-, indican que las extinciones se van a multiplicar”, predijo Mayhew.

El investigador destacó que la parte alta del aumento pronosticado llevaría la temperatura del planeta a los niveles en los que estaba hace 250 millones de años, cuando se extinguió el 95% de la vida animal y vegetal. Algunas de las últimas grandes extinciones se produjeron en unos pocos cientos de años. En consecuencia, dada la rapidez con que actualmente se registran incrementos de la temperatura, el impacto puede llegar a sentirse en el corto plazo, advirtió Mayhew.

Trabajos anteriores permitieron establecer un modelo del cambio climático y encontrar las causas de ciertas extinciones masivas, pero la correlación entre ambos todavía no se había establecido sistemáticamente sobre un período tan largo.

Los científicos calcularon la temperatura superficial de los océanos a partir de los niveles de pH y de oxígeno en los fósiles. Determinaron así las fluctuaciones entre períodos con efecto invernadero y períodos glaciares. Contrariamente a lo que sugiere la abundancia actual de fauna y flora en las regiones húmedas, la biodiversidad era mayor durante los períodos fríos. El estudio no se ocupa de las razones del calentamiento – explosión de un megavolcán, impacto de un asteroide, ciclo natural o actividad humana- sino sólo de sus consecuencias.

(AFP-NA-Reuter)

octubre 10, 2007

VAMOS QUE GANAMOS !

Greenpeace entregó en el Congreso un millón de firmas para pedir que se apruebe la Ley de Bosques – 09 octubre 2007

Demostración en el Congreso Nacional para reclamar por la Ley de Bosques

Buenos Aires, Argentina — Cientos de personas desafiaron este martes la intensa lluvia y desplegaron un cartel gigante en el que reclamaron ante el Congreso de la Nación la urgente sanción de la Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Bosques Nativos, en el cierre de la campaña “Un millón de votos por los bosques” realizada por un grupo de organizaciones ambientales y sociales.
La concentración comenzó cerca del mediodía y, mientras los ambientalistas desplegaban un enorme cartel con la leyenda “un millón por la ley de bosques”, sobre la calle Entre Ríos frente al edificio del Congreso, un grupo de dirigentes de las organizaciones Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Fundación Vida Silvestre Argentina y Greenpeace ingresaron al Senado para entregar el más de un millón de firmas recolectadas durante la campaña.

“Mientras los argentinos miramos los partidos de Los Pumas, los otros pumas, los que viven en el monte se quedan sin su hábitat. En lo que durará el partido del próximo domingo contra Sudáfrica (80 minutos) desaparecerán 40 hectáreas de bosques (es decir, el equivalente a la Plaza de los dos Congresos y el barrio que los rodea). Pero esos montes, por ejemplo en Salta, no sólo albergan pumas, yaguaretés y osos hormigueros, sino también personas que se quedan sin futuro mientras avanzan las topadoras”, sostuvo Aníbal Parera, director Ejecutivo de la Fundación Vida Silvestre Argentina.

Por su parte, el director Político de Greenpeace, Juan Carlos Villalonga, dijo que “el mensaje de la gente es claro y contundente: los senadores no pueden seguir desconociendo el mandato de un millón de argentinos para que traten la ley. Les estamos pidiendo que hagan su trabajo, que sesionen y aprueben una ley que es vital para la preservación de los últimos bosques nativos argentinos y cuya sanción no puede demorarse más”.

“No es posible imaginar una Argentina sin bosques. Los bosques nativos representan no sólo un hábitat irreemplazable para mantener la biodiversidad, también cumplen funciones insustituibles en el ciclo del agua, asegurando este recurso vital a las poblaciones humanas y a la producción agropecuaria e industrial, además de mitigar el cambio climático y controlar las inundaciones y sequías, otorgando mayor seguridad a la economía y a la sociedad”, dijo Jorge Cappato, director de la Fundación Proteger y coordinador nacional del Comité Argentino de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN).

En tanto, María Eugenia Di Paola, directora Ejecutiva de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), remarcó “la necesidad que cada uno de los senadores tome conciencia de la trascendencia de esta realidad, para dar un curso rápido y acorde con el mandato constitucional que establece la obligación de las autoridades de proveer al goce del derecho a un ambiente sano cumpliendo con la sanción de la legislación de presupuestos mínimos de protección ambiental y la concreción de una herramienta fundamental, cual es el ordenamiento ambiental del territorio”.

Entre los presentes durante la convocatoria se encontraban también el diputado nacional Miguel Bonasso, autor del proyecto de ley de bosques que fue aprobado en la Cámara de Diputados; el diputado Claudio Lozano (Proyecto Sur), la diputada nacional Marta Maffei (ARI) y el titular de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy.

La Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos establece la moratoria a los desmontes hasta tanto las provincias realicen un ordenamiento territorial de los bosques nativos para planificar de manera participativa su uso sustentable y prohíbe explícitamente el otorgamiento de permisos de desmonte en zonas tradicionalmente habitadas.

Además, establece diez criterios ecológicos y categorías de conservación que apuntan a planificar las actividades forestales, agrícolas y ganaderas evitando la fragmentación y degradación del bosque nativo.

Los últimos datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación revelan que nuestro país se encuentra en una verdadera Emergencia Forestal: entre 1998 y 2002 desaparecieron 781.930 hectáreas pero en los últimos cuatro años, el proceso se acentuó y los desmontes arrasaron con 1.108.669 hectáreas, lo que equivale a 280.000 hectáreas por año, 821 hectáreas de bosques por día, es decir, 34 hectáreas por hora.

La Campaña contó con el apoyo de la Fundación Vida Silvestre Argentina, Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Aves Argentinas, Fundación Proteger (Santa Fe), Taller Ecologista (Rosario), Eco-Acción (Mendoza), Fundación M´biguá (Entre Ríos), Fundación Biosfera (La Plata), Fundación Preservar (Córdoba), Centro de Estudios Ambientales EcoSur (La Pampa), Asociación Por Un Mundo Habitable (Formosa), Fundación Iberá (Corrientes), Red Ambiental Oikos (Mendoza), Asociación Ecologista Piuké (Bariloche), Movimiento Campesino de Santiago del Estero, Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina, Red de Comunicación Indígena, Equipo Nacional de Pastoral Aborigen, Asociación Civil El Ceibal, Centro de Prevención de Crueldad del Animal, Fundación Hábitat y Desarrollo, Instituto de Cultura Popular, y la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz.

Asimismo, en Córdoba y Rosario los grupos locales de Greenpeace se reunieron para exigir a sus senadores la sanción de la Ley. En Córdoba capital la movilización se concentró en la intersección de 25 de Mayo y Rivadavia; en la ciudad de Rosario el punto de encuentro fue la esquina de las calles San Martín y Córdoba.

(fuente)

VAMOS QUE GANAMOS !

Greenpeace entregó en el Congreso un millón de firmas para pedir que se apruebe la Ley de Bosques – 09 octubre 2007

Demostración en el Congreso Nacional para reclamar por la Ley de Bosques

Buenos Aires, Argentina — Cientos de personas desafiaron este martes la intensa lluvia y desplegaron un cartel gigante en el que reclamaron ante el Congreso de la Nación la urgente sanción de la Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Bosques Nativos, en el cierre de la campaña “Un millón de votos por los bosques” realizada por un grupo de organizaciones ambientales y sociales.
La concentración comenzó cerca del mediodía y, mientras los ambientalistas desplegaban un enorme cartel con la leyenda “un millón por la ley de bosques”, sobre la calle Entre Ríos frente al edificio del Congreso, un grupo de dirigentes de las organizaciones Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Fundación Vida Silvestre Argentina y Greenpeace ingresaron al Senado para entregar el más de un millón de firmas recolectadas durante la campaña.

“Mientras los argentinos miramos los partidos de Los Pumas, los otros pumas, los que viven en el monte se quedan sin su hábitat. En lo que durará el partido del próximo domingo contra Sudáfrica (80 minutos) desaparecerán 40 hectáreas de bosques (es decir, el equivalente a la Plaza de los dos Congresos y el barrio que los rodea). Pero esos montes, por ejemplo en Salta, no sólo albergan pumas, yaguaretés y osos hormigueros, sino también personas que se quedan sin futuro mientras avanzan las topadoras”, sostuvo Aníbal Parera, director Ejecutivo de la Fundación Vida Silvestre Argentina.

Por su parte, el director Político de Greenpeace, Juan Carlos Villalonga, dijo que “el mensaje de la gente es claro y contundente: los senadores no pueden seguir desconociendo el mandato de un millón de argentinos para que traten la ley. Les estamos pidiendo que hagan su trabajo, que sesionen y aprueben una ley que es vital para la preservación de los últimos bosques nativos argentinos y cuya sanción no puede demorarse más”.

“No es posible imaginar una Argentina sin bosques. Los bosques nativos representan no sólo un hábitat irreemplazable para mantener la biodiversidad, también cumplen funciones insustituibles en el ciclo del agua, asegurando este recurso vital a las poblaciones humanas y a la producción agropecuaria e industrial, además de mitigar el cambio climático y controlar las inundaciones y sequías, otorgando mayor seguridad a la economía y a la sociedad”, dijo Jorge Cappato, director de la Fundación Proteger y coordinador nacional del Comité Argentino de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN).

En tanto, María Eugenia Di Paola, directora Ejecutiva de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), remarcó “la necesidad que cada uno de los senadores tome conciencia de la trascendencia de esta realidad, para dar un curso rápido y acorde con el mandato constitucional que establece la obligación de las autoridades de proveer al goce del derecho a un ambiente sano cumpliendo con la sanción de la legislación de presupuestos mínimos de protección ambiental y la concreción de una herramienta fundamental, cual es el ordenamiento ambiental del territorio”.

Entre los presentes durante la convocatoria se encontraban también el diputado nacional Miguel Bonasso, autor del proyecto de ley de bosques que fue aprobado en la Cámara de Diputados; el diputado Claudio Lozano (Proyecto Sur), la diputada nacional Marta Maffei (ARI) y el titular de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy.

La Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos establece la moratoria a los desmontes hasta tanto las provincias realicen un ordenamiento territorial de los bosques nativos para planificar de manera participativa su uso sustentable y prohíbe explícitamente el otorgamiento de permisos de desmonte en zonas tradicionalmente habitadas.

Además, establece diez criterios ecológicos y categorías de conservación que apuntan a planificar las actividades forestales, agrícolas y ganaderas evitando la fragmentación y degradación del bosque nativo.

Los últimos datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación revelan que nuestro país se encuentra en una verdadera Emergencia Forestal: entre 1998 y 2002 desaparecieron 781.930 hectáreas pero en los últimos cuatro años, el proceso se acentuó y los desmontes arrasaron con 1.108.669 hectáreas, lo que equivale a 280.000 hectáreas por año, 821 hectáreas de bosques por día, es decir, 34 hectáreas por hora.

La Campaña contó con el apoyo de la Fundación Vida Silvestre Argentina, Fundación Ambiente y Recursos Naturales, Aves Argentinas, Fundación Proteger (Santa Fe), Taller Ecologista (Rosario), Eco-Acción (Mendoza), Fundación M´biguá (Entre Ríos), Fundación Biosfera (La Plata), Fundación Preservar (Córdoba), Centro de Estudios Ambientales EcoSur (La Pampa), Asociación Por Un Mundo Habitable (Formosa), Fundación Iberá (Corrientes), Red Ambiental Oikos (Mendoza), Asociación Ecologista Piuké (Bariloche), Movimiento Campesino de Santiago del Estero, Organización de Naciones y Pueblos Indígenas en Argentina, Red de Comunicación Indígena, Equipo Nacional de Pastoral Aborigen, Asociación Civil El Ceibal, Centro de Prevención de Crueldad del Animal, Fundación Hábitat y Desarrollo, Instituto de Cultura Popular, y la Fundación para el Desarrollo en Justicia y Paz.

Asimismo, en Córdoba y Rosario los grupos locales de Greenpeace se reunieron para exigir a sus senadores la sanción de la Ley. En Córdoba capital la movilización se concentró en la intersección de 25 de Mayo y Rivadavia; en la ciudad de Rosario el punto de encuentro fue la esquina de las calles San Martín y Córdoba.

(fuente)

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